El presidente de la fundación vaticana "Juan Pablo II, para el deporte", Eddio Constantini, criticó al presidente de la FIFA, Joseph Blatter, por intentar prohibir las demostraciones religiosas en el fútbol.
"Blatter y la federación de balompié de Dinamarca se equivocan, es un error depurar el deporte de aquellos valores éticos que la fe cristiana y la Iglesia Católica defienden, desde hace siglos", sostuvo el dirigente italiano. Esto en respuesta a la polémica desatada, por la reprimenda de la FIFA, a la selección de Brasil, por haber rezado tras el partido final de la Copa Confederaciones, que los consagró como campeones.
Los brasileños, tras la victoria contra Estados Unidos, se abrazaron agradeciendo a Dios, lo cual fue calificado como un "peligro", por la federación danesa, la cual aseguró que "no existe espacio para la religión en el fútbol".
Joseph Blatter amonestó a los jugadores brasileños por su gesto, prometiendo además de prohibir toda manifestación religiosa en el curso del próximo Mundial de 2010, en Sudáfrica.
Constantini replicó en un comunicado que el presidente de la FIFA no es novato en este tipo de "infelices afirmaciones", al recordar el "ultimátum", dado a los mismos brasileños tras un festejo similar por haber conseguido la Copa Mundial en 2002.
"Sostengo, que justamente el progresivo vaciamiento de valores éticos y religiosos, sea el responsable de la degradación moral que sufre el fútbol y el deporte en general", apuntó.
"Solo una revolución desde abajo, agregó, capaz de formar atletas y hombres completos, podrá restituir al deporte el significado auténtico que violencia, dopaje, racismo y dinero amenazan con quitarle".
