Los propulsores de la consulta-encuesta del 28 de junio, en diferentes ocasiones manifestaron que Honduras no ser铆a la misma despu茅s de esa fecha. Ten铆an raz贸n.
Nuestro pa铆s ha ca铆do en una cr铆tica situaci贸n sin precedentes en su historia moderna, aunque no por los razonamientos de quienes apostaron todo a una consulta que si no era, como en reiteradas ocasiones lo alegaron, vinculante, menos se entiende el porqu茅 de la insistencia en ella.
Es que acaso el rechazo a la misma de importantes sectores de la poblaci贸n y de instituciones como el Congreso Nacional, la Fiscal铆a y las Cortes no eran suficientes elementos para considerar postergar, por la paz y la tranquilidad del pa铆s, dicha consulta-encuesta, y buscar la forma de negociar una salida a dicho impase?
De parte de los que se opon铆an sus temores han sido m谩s claros: la consideraban ilegal y el inicio de una constituyente que modificar铆a la Constituci贸n de la Rep煤blica a semejanza de las experiencias de Venezuela y Ecuador.
Sin embargo, ser谩 con el tiempo, que atemperamenta las exaltaciones y posibilita mayor objetividad y calma para rescatar la historia, que lograremos comprender mejor todas las situaciones, personajes y circunstancias que culminaron con los sucesos del 28 de junio.
Todo parece apuntar que la sociedad hondure帽a continuar谩 dividida y confrontada hasta el 27 de enero de 2010. Ninguna de las alternativas de negociaci贸n que hasta la fecha se han mencionado por diferentes actores pol铆ticos y sociales ofrece a corto plazo (3-6 meses) un panorama realista de reconciliaci贸n.
La brecha pol铆tica en la sociedad es profunda y ning煤n lado aceptar谩 voluntariamente ceder al otro. La alternativa para encontrar una soluci贸n, si es que existe, ser铆a barajar salom贸nicamente una tercer铆a en la que ambos ganen o ambos pierdan.
Esto se podr铆a lograr con el apoyo internacional, como la del actual mediador, el presidente Arias de Costa Rica, pero los determinantes de la naturaleza de la resoluci贸n a este conflicto ser谩n en 煤ltima instancia la correlaci贸n de las fuerzas pol铆ticas y sociales en el pa铆s.