Honduras
La Unión Europea (UE) emitió un comunicado este domingo en el cual llama a Manuel Zelaya y a Roberto Micheletti a "continuar las negociaciones pacíficas" para solventar el conflicto que tiene polarizados a los hondureños desde la sustitución constitucional el pasado 28 de junio.
La UE instó a las partes involucradas a "evitar provocaciones" para restaurar la democracia y el orden constitucional en Honduras.
Los Veintisiete eurodiputados "condenan cualquier incitación a la violencia, y llaman a todas las partes a mostrar moderación y a evitar provocaciones", afirmó la presidencia sueca de turno de la UE en el oficio.
Todo apunta a que el ex presidente Manuel Zelaya no sació su espíritu aventurero estando en la presidencia, desde donde voló un F-5 y el West Wind, buceó por el Caribe, manejó tractores y camiones y montó finos caballos. Ayer anunció que acamparía en la frontera de Nicaragua.
"Vamos a mantener la resistencia, estamos planificando. Hoy estamos aquí, el día a día", declaró Zelaya desde el hotel donde se hospeda en Ocotal (226 km al norte de Managua), mientras sus seguidores durmieron en el suelo y se muestran agobiados por el hambre y el cansancio.
Zelaya afirmó que no ha recibido "ninguna invitación" para reunirse con la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, aunque dijo que "en los medios sí he escuchado" que habría una reunión el martes en Estados Unidos.
"Vamos a poner un campamento con agua y comida... vamos a permanecer hoy (ayer) en la tarde, en la noche, mañana (hoy) en la mañana... esperando a la gente que viene, esperando a mi familia", dijo Zelaya.
Sin embargo, en horas de la tarde de ayer se conoció que el ex presidente retornó al hotel donde se hospedó en el Ocotal, del lado nicaragüense. Se desconoce si lo hizo para recoger sus pertenencias o si desistió de la idea inicial de acampar.
El depuesto Zelaya fue insistente al decir que esperaba a su familia, pero se conoció que el Ejército ofreció transporte aéreo a la familia del ex gobernante, pero fue rechazado por la misma.
Zelaya ha permanecido en la frontera de Nicaragua, entre El Ocotal, Estelí y la frontera de Las Manos, desde el pasado viernes intentando ingresar al territorio hondureño, de donde fue sacado el 28 de junio, día en que se le despojó del poder por sus múltiples violaciones a la Constitución. Lo sucedió en la presidencia Roberto Micheletti.
La llegada de Zelaya a la frontera motivó a varios de sus simpatizantes a desplazarse a ese lugar.
Unos lo lograron y otros quedaron varados entre los 15 retenes policiales y militares que hay en ese tramo carretero para dar cumplimiento al toque de queda vigente en El Paraíso, desde las 12:00 del mediodía del viernes y que se suspendería hoy a las 6:00 de la mañana.
A la mayoría de los manifestantes no se les detuvo pese a haber violado el toque de queda en esa región y se les permite estar en las carreteras. Pero sí se detuvo a decenas que intentaron avanzar, valiéndose de la sombra de la noche y de la guía de algún lugareño, por "puntos ciegos", montañas y caminos de herradura. Muchos lograron burlar la seguridad. Después se incursionaron en la carretera y avanzaban a pie.
Mientras esto ocurría, otros despistaban cantando, quemando llantas y haciendo burla y provocando a las autoridades en los retenes.
Pero hubo una cantidad de detenidos por provocar esos disturbios. Uno de ellos fue Rafael Alegría, dirigente campesino, que pretendió fingir que era miembro de la prensa internacional, según fuentes policiales. Alegría se declaró "reo político". Hasta ayer habían más de cien detenidos, según el comunicado de "Honduras en Resistencia".
Los manifestantes han tenido que dormir en la carretera, bajo las inclemencias del sol en el día y de la lluvia en la noche. Los más afortunados alcanzan alojarse en habitaciones de pequeños hospedajes y hoteles.
La familia de Zelaya
Los que se quedan en la calle buscan en las casas vecinas una taza con café, una tortilla con frijoles y electricidad, para cargar celulares, cámaras de vídeo y fotográficas.
La madre del ex presidente, Hortencia de Zelaya, la ex primera dama, Xiomara Castro y sus hijos forman parte de este grupo de personas varados en la carretera. Ellos han solicitado les permitan el paso para encontrarse con Zelaya en la frontera.
Pero se les ha negado porque hay toque de queda y además porque a ella le acompañan personas ajenas a su familia, informó un alto oficial militar apostado en el retén de El Arenal, que pidió el anonimato.
La familia del ex presidente se encuentra varada desde el viernes por la tarde en esa comunidad, a seis kilómetros antes de Danlí y a unos 35 de la frontera con Nicaragua. Ellos han pernoctado en el hospedaje El Jacal de Jacaleapa, en las cercanías de El Arenal. El costo de una habitación es de 200 lempiras por noche.
Cuando están en la carretera se convierten en el centro de atracción de El Arenal. Su presencia obliga a los lugareños a sacar sillas a la calle, para presenciar cómodamente el desarrollo de los hechos.
Esos instantes hacen que la gente olvide la suspensión de clases y el paro de la actividad comercial provocados por el toque de queda.
Castro ha insistido, casi a cada hora, para que la dejen pasar "se trata de una cuestión humana... tengo 27 días sin ver a mi esposo", repite constantemente ante los militares. La respuesta es la misma: No.
Mientras la familia de Zelaya, dirigentes de defensa de los derechos humanos y algunos diputados de la Unificación Democrática, insistían en pasar el retén, decenas de simpatizantes del ex presidentes eran vistos caminando y en vehículos de regreso a Tegucigalpa.
Belkis, una niña de 15 años, que cursa el tercer curso de ciclo común en El Arenal, dijo: "Ojalá que se vayan todos".
Ella cree que ya ha perdido muchas clases. "Tengo que recuperar artes plásticas y educación cívica (porque se aplazó) y con estos toques de queda me costará más", contó con algo de pena porque reconoce que son materias "fáciles". Belkis confesó que, desde hace dos días, ve más hacia la calle que a la televisión.
El primer fallecido
A Zelaya no le importó ni el llamado de la OEA ni el de Hillary Clinton, secretaria de Estado de EE UU, que le aconsejaron no intentar ingresar al país, mucho menos le importará la preocupación de Belkis.
Víctima
Pero lastimosamente la insistencia de Zelaya ya generó la primera víctima. Clinton había calificado de "imprudente" la acción del ex gobernante, con quien se supone se reunirá el martes en Washington.
La víctima es Pedro Macdiel Martínez, de 24 años, que fue hallado muerto ayer a unos 50 metros de donde ocurrieron las protestas en El Paraíso, El Paraíso.
Pero a Zelaya le interesa más sacar a Micheletti del poder que proteger la vida de sus conciudadanos. Cuando Zelaya anunció ayer la instalación de su campamento gritaba: "Fuera Micheletti, fuera Micheletti".
Seguidores de Zelaya dijeron a la AP que Martínez, que vivía en la colonia San Francisco de Tegucigalpa, fue supuestamente muerto por la Policía o el Ejército.
Daniel Molina, vocero de la Policía, dijo que "la Policía en ningún momento detuvo a ese señor".
Micheletti dijo que el accionar de Zelaya es para la gente un "repugnante circo".
Entre tanto, la Cancillería hondureña responsabilizó el viernes a los presidenteS de Nicaragua y Venezuela, Daniel Ortega y Hugo Chávez, y a Zelaya por cualquier suceso lamentable que se suscitara con la intención de Zelaya de ingresar al país.
* "La Honduras de hoy es valiente. Le hemos dado un ejemplo al mundo que este es un pueblo que sabe resistir la opresión con hidalguía, libertad, dignidad y patriotismo", Manuel Zelaya, Ex presidente Honduras.