Para entender hacia dónde se inclinan las preferencias polÃticas e ideológicas de los hondureños, en contraste con los planteamientos de los que pretendÃan un cambio radical vÃa reforma de la Constitución, basta con efectuar un pequeño esfuerzo analÃtico desde la ciencia polÃtica.
Los politólogos Maurice Duverger y Giovanni Sartori postulan que en un sistema bipartidista, como el de Honduras, el ciudadano se inclina hacia posiciones centrÃpetas. En este tipo de sistema polÃtico no existen incentivos, ni espacio, para abruptas posiciones de derecha o izquierda.
De ahà que los planteamientos ideológicos de Patricia Rodas y VÃctor Meza aparecen como producto de sus ambiciones personales de poder, del juego geoestratégico de Hugo Chávez y de las posturas mesiánicas y populistas de Zelaya.
Para sustentar la tesis del centrismo hondureño basta recurrir a las investigaciones hechas por la Universidad de Vanderbilt, en torno a la conformidad de los hondureños con el tipo de gobierno existente en el paÃs, la misma revela que el 73% prefiere la democracia como forma de gobierno.
La anterior preferencia se ratifica cuando se señala que el 73% de los hondureños dicen preferir un gobierno democrático, contra los que desearÃan un gobierno autoritario. Otro aspecto del estudio analiza las preferencias ideológicas del pueblo, utilizando una escala de identificación donde 1 es más de izquierda y 10 más de derecha, se encontró que la mayor parte (75%) se ubican en el centro.
Ligado a lo antes expuesto y sobre el tema de los cambios sociales en el paÃs, un estudio de la organización no gubernamental Procesos, señala que solo el 23% se pronuncia por cambios polÃticos radicales, el 77% está a favor de reformas graduales.
La tendencia ideológica centrista en Honduras se ha modelado como producto de la interacción entre el sistema polÃtico y la cultura polÃtica, esta es una realidad claramente manifestada en diversos estudios, los que pretenden ignorarla son ciegos polÃticos, irresponsables y aventureros.