ue el 29 de julio de 1959 que falleció en el Distrito Federal el intelectual hondureño más prolÃfico, tras una vida dedicada a la docencia, la investigación y la difusión. Su curiosidad intelectual, su afán de indagar exhaustivamente en ese "pretérito perfecto", ignoto y enigmático, lo llevaron a escribir sobre personajes, episodios y circunstancias particularmente de Honduras y México, las naciones más cercanas a sus afectos y vivencias.
Fue un doble poeta: en verso y en prosa: la musicalidad, la metáfora y la estética están presentes en sus escritos, sea en el canto poético o en la expresión ensayÃstica.
Como historiador, trascendió la crónica narrativa, la que amplió con destellos interpretativos, ora analizando personajes (Valle, Iturbide, Morazán, Reyes, Cabañas, Rosa, Policarpo Bonilla), ora estudiando procesos (Reforma Liberal, guerras civiles).
Su capacidad de sÃntesis está concretada en el bello y extenso Poema a Honduras. Su erudición está plasmada en la abundancia de detalles bio-bibliográficos, para el caso en "Historia de las ideas contemporáneas en Centro América", su última obra, publicada en 1959.
Fue un maestro, animando a la juventud a adentrarse en la investigación y la creación, promoviendo cenáculos, ateneos y academias en donde el debate intelectual y la difusión cultural representaban el eje transversal.
El vivir por muchas décadas fuera de Honduras le permitió, simultáneamente, amarla y analizarla con ternura y objetividad. La representó como embajador en Estados Unidos durante la administración Gálvez y principios de la de Lozano (1949-1955).
Fue a la vez bardo, periodista, orador, historiador, bibliógrafo, prosista, conferencista y diplomático.
Los más recientes aportes a su estudio se deben a las mexicanas MarÃa de los Ãngeles Chapa, con "Rafael Heliodoro Valle: humanista de América" (2004) y Ludmilla Valadez, con "GuÃa del archivo de la correspondencia de Rafael Heliodoro Valle" (2009).