Honduras
Han pasado más de siete décadas juntos y la llama del amor aún permanece encendida.
Celestino Acosta, de 90 años, y María de la Cruz Torres, de 86, aún muestran el afecto que se tienen como una pareja de adolescentes.
La vida ha vuelto a tener sentido para estos ancianos residentes en la colonia Nueva Suyapa gracias a la generosidad de cientos de hondureños y extranjeros que han aportado su grano de arena sin esperar nada a cambio.
La miseria en que se encontraban les había robado el deseo de vivir y la alegría de despertar cada mañana y empezar un nuevo día.
En medio de sus dolencias, sus rostros cubiertos de arrugas se iluminaron al ver llegar más donaciones que contribuyen al objetivo de mejorar su calidad de vida.
Más aportaciones
Ejecutivos de La Curacao y Almacenes Tropigas, tal como lo habían prometido, llegaron a la humilde casita de madera de don Celestino y doña Crucita para hacerles entrega de varios electrodomésticos.
Muy contentos y entendidos de lo que les estaban entregando, los ancianos daban las gracias con una gran sonrisa.
Sus miradas solo reflejaban esperanza y gratitud en el momento que veían entrar a su modesta vivienda más aportaciones.
La Curacao hizo entrega de dos camas nuevas unipersonales y una refrigeradora.
Cinthia Ponce, jefe de Públicidad y Promociones de la esta empresa, manifestó que siempre se han identificado con este tipo de campañas y que, inspirados por la historia publicada por EL HERALDO, decidieron aportar su granito de arena.
"Como empresa no podíamos quedarnos sin apoyar; sabemos que ellos necesitan más ayuda, así que hago un llamado a otras empresas para que se solidaricen con estos humildes ancianos", dijo.
Asimismo, Almacenes Tropigas les entregó un televisor y una estufa para acondicionar la casa.
La mirada de doña Crucita y su compañero reflejaban el asombro de ver tantas cosas nuevas para ellos y de nuevo el buen humor de la pareja salió a flote.
Las anécdotas
Sentados en sus sillas de ruedas y tomados de la mano como una pareja de novios adolescentes, en medio de la alegría de ver la donación, hasta quisieron compartir cómo fue que se conocieron.
"Nos gustaba bailar marimba y música de cuerda en aquellos tiempos", comentó don Celestino con una risa picaresca.
Y es que en la conversación doña Crucita no se quedó atrás y compartió que, como buena hija, le pedía permiso a sus padres para salir a bailar con don Celestino, siendo unos muchachos en aquel entonces.
La nobleza de corazón de miles de personas que han aportado alimentos, dinero, comida o cualquier artículo para el bienestar de estos humildes ancianos ha logrado que renazca su deseo de vivir.
Desde que este rotativo realizó la primera publicación de la historia de doña Crucita y su compañero, las donaciones siguen llegando.
La lamentable precariedad y abandono en que vivía esta pareja capitalina de la tercera edad ha impactado los corazones de las personas.
Doña Crucita de nuevo manifestó su gratitud por todo lo que ha recibido.
"Nunca me imaginé que recibiríamos tanto, gracias a todos por ayudarnos y que Dios les bendiga y los guarde siempre", comentó.
La petición de los donantes de tener acceso a un sitio para hacer llegar donaciones en efectivo llevó al equipo de EL HERALDO a abrir una cuenta en Banco Atlántida, donde se depositó el dinero en efectivo que ha sido donado por decenas de personas.
La cuenta número 1203254964 está abierta para recibir donaciones. Pero doña Crucita y su compañero aún carecen de zapatos, ella calza número 38 y el 41.
Y necesitan ropa talla mediana para don Celestino y pequeña para doña Crucita.
* Para aportar: La cuenta número 1203254964 de Banco Atlántida fue abierta ayer con firmas mancomunadas a nombre de María Concepción Acosta, hija de los ancianos, y de sor Aurora Acosta, religiosa administradora de la iglesia católica Nuestra Señora de la Visitación de la colonia Nueva Suyapa.
Pueden hacer sus aportes o traer donativos como ropa y zapatos a EL HERALDO, bulevar Los Próceres, avenida La Paz, frente al Pani. Más Información al 236-78-77, sección Metro.
* Algunos donantes:
· Familia Alonzo Anariba aportó víveres
· Ricardo Fernández desde Toronto, Canadá, envió dólares
· Óscar Amílcar Bulnes entregó dos mil lempiras
· Juan Zablah contribuyó con víveres, pañales y toallas húmedas
· Nancy Lanza: víveres
· Luis Enrique Jeff y Max Osorto aportaron alimentos
· Alumnos del Instituto Jean Piaget aportaron víveres
· Empresa Makanudo donó vajilla
· Marcel Girón aportó frazadas
· Estefanía de Castro donó 500 lempiras
· óptica Elegancia se ofreció a realizar exámenes oftalmológicos
· Roberto Shen, ministro consejero de la embajada de Taiwán, donó 2 mil lempiras
· Jorge Miranda de Houston, Texas, envió 30 dólares
· Banco Atlántida promete ayuda
· Harry Cruz trajo víveres
· Junta directiva de Clínicas
Viera tiene cheque de 10 mil lempiras
· Marta Zelaya envió un giro desde El Paraíso
· José Ángel Aguiluz donó 1,000 lempiras
· Dos farmacias ofrecieron lo medicamentos que necesiten
· Capitalinos anónimos han traído alimentos, ropa y frazadas