México
Pedir la intervención directa de Estados Unidos para resolver el conflicto político en Honduras es un acto de hipocresía, afirmó el lunes el presidente Barack Obama, quien reiteró su condena al golpe de estado en la nación centroamericana.
"Los mismos críticos que dicen que los Estados Unidos no han intervenido lo suficiente en Honduras son las mismas personas que dicen que siempre estamos interviniendo y que los yanquis necesitan salirse de Latinoamérica", declaró el mandatario en una rueda de prensa al finalizar la Cumbre de Líderes de América del Norte.
"Si estos críticos creen que es apropiado que nosotros de repente actuemos de manera que en otro contexto ellos mismos considerarían inapropiado, creo que entonces eso indica que quizás hay algo de hipocresía... (y) ciertamente eso no va a dirigir las políticas de mi administración", expresó el presidente estadounidense.
La semana pasada, durante una visita a México, el depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya dijo que Estados Unidos podía acabar con el gobierno de facto "en cinco minutos" si quería, por la gran dependencia económica que tiene Honduras de ese país.
Zelaya también había dicho que las acciones de Estados Unidos en contra del golpe eran "tibias", en concordancia con expresiones de líderes izquierdistas como el presidente Hugo Chávez de Venezuela, respecto a las medidas adoptadas por la Casa Blanca ante el gobierno erigido en Honduras tras el derrocamiento.
"Nosotros hemos sido muy claros en que el presidente Zelaya fue removido de su puesto ilegalmente, que fue un golpe de estado y que debe retornar" al poder, agregó Obama.
"Apoyamos a los presidentes elegidos democráticamente y que siguen un orden constitucional que debe restaurarse", dijo Obama.
"Trabajaremos con la OEA (Organización de Estados Americanos) para encontrar una solución pacífica", indicó.
La venganza de Calderón
El presidente de México, Felipe Calderón, quien se comprometió con Zelaya a presentar el tema de Honduras en esta cumbre, dijo que una sola persona no puede resolver la situación política de ese país sin seguir el derecho internacional.
"Coincido en la paradoja que menciona el presidente Obama de que quienes más han rechazado y argüido la intervención norteamericana en la región, son quienes más invocan la determinación de Estados Unidos (sobre Honduras) por muy legítimo que sea el propósito", declaró.
"Yo creo que nuestra apuesta debe ser las instancias internacionales y el derecho internacional, más allá de la intervención de un solo estado o, más aún, de un sola persona para resolver un tema de esta naturaleza. Ese es el camino", afirmó.
En la declaración conjunta tras la cumbre, los mandatarios dijeron que habían discutido el tema "ampliamente" y reafirmaron su "apoyo al Acuerdo de San José y a los esfuerzos que actualmente desarrolla la OEA para encontrar una resolución pacífica a la crisis política, que restaure la gobernabilidad democrática, el estado de derecho y que respete los derechos de todos los hondureños".
Calderón recibió un duro revés durante la visita de Manuel Zelaya la semana pasada.
Zelaya fue recibido con todos los honores, pero un día después, el ex presidente hondureño participó en un evento del PRD donde, para ganarse aplausos, le dijo a Manuel López Obrador que "en estos países es mejor sentirse presidente que serlo".
La declaración cayó como un balde de agua fría para la gestión de Felipe Calderón, cuyo gobierno optó por sacar a Zelaya del país sin permitirle hablar más a la prensa.
Para hoy se tiene prevista una reunión de la OEA en Washington para debatir sobre las condiciones que impuso el gobierno de Honduras para la visita de la misión de cancilleres.
La misión conformada por los cancilleres de Argentina, México, Canadá, Costa Rica, República Dominicana y Jamaica debía llegar a Tegucigalpa hoy, pero el gobierno objetó que la acompañara el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, aunque luego lo aceptó, pero sólo como "observador".
La sesión de la Organización de Estados Americanos (OEA) será a puerta cerrada.
El presidente del Consejo Permanente de la OEA, el embajador chileno Pedro Oyarce, lamentó que se haya retrasado el envío de la misión, al tiempo que rechazó las críticas contra Insulza.
* 6 cancilleres de Argentina, México, Canadá, Costa Rica, República Dominicana y Jamaica llegarán al país.
$3 millones para financiar marchas
La crisis económica mundial parece no afectar a los patrocinadores de las protestas de los simpatizantes del ex presidente Manuel Zelaya.
Solo el fin de semana las autoridades detectaron el ingreso de unos tres millones de dólares que fueron cambiados en el mercado negro.
Carlos López Contreras, canciller, dijo que esa situación está siendo investigada y que "incluso provocó que la tasa de cambio bajara de 19 a casi 18 lempiras".
El canciller dijo que "se teme que estos fondos hayan servido para patrocinar las marchas de hoy (ayer) y mañana (hoy)", cuando se tenía previsto la llegada de la comisión de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Mario Fortín, asesor de Contreras, dijo que "una variante de esas en el mercado solo se explica por una fuerte inyección de dólares, y obviamente si son cambiados en el mercado negro y no en el mercado oficial, genera suspicacias".
Días atrás la policía decomisó una libreta a Carlos Eduardo Reina, activista de Zelaya, en la que constaba la entrega de miles de dólares a dirigentes campesinos y populares para que repartieran en las marchas que promovían como medida de presión para el retorno de Zelaya.
Las autoridades investigan si esos dólares tienen nexos con las FARC, aunque aún se realizan las investigaciones.
La intención de los protestantes era mover la mayor cantidad de personas simpatizantes de Zelaya a los lugares donde se encontraría la comisión de cancilleres que envía la OEA.