Muchos padres se han visto en dificultades al no saber explicarles a sus hijos algunos acontecimientos, sobre todo cuando se trata de la muerte de un familiar.
Para los expertos en psicología y consejeros familiares, la muerte y el luto tienen diferentes impactos, según la edad de la persona, no es lo mismo para un niño de tres años que para uno de diez, ni para un joven de 17 o 20 años.
"Para los niños entre tres y cinco años la muerte es como estar dormido, tener los ojos cerrados, aunque incluye la separación de la persona", explicó la psicóloga Victoria Gamero, quien aconsejó que "a los niños se les debe explicar con metáforas, se les dice que el familiar va a estar en un lugar mejor".
Según la edad
Si es un niño de 14 o 15 años, ya entenderá el significado de la muerte y se le dice que la persona ya no va a estar presente; si es un muchacho de 20 o más, dependerá de la cercanía que haya tenido con su pariente.
"A cualquier edad hay que informar rápidamente, al poco tiempo que sucede la muerte. No hay manera de evitar el dolor y es mejor aceptarlo. Siempre existen formas más solidarias de dar esta información. Es importante que el encargado de decir esta noticia sea la persona más cercana al niño", dijo la psicóloga.
Muerte y folclore
Por su parte, el doctor Héctor Castellanos Berlioz explicó que la muerte en Latinoamérica está rodeada de folclore: "existe mucho llanto, la utilización de cortinas negras o blancas, por ejemplo, y otras prácticas, por lo que al niño no se le puede excluir de participar en todas estas actividades que se acostumbran". Parar el doctor, lo que se debe hacer es decirle al niño que ese pariente cercano se fue al cielo, y este entenderá que viajó a un lugar mejor. Siempre es aconsejable que los padres o familiares que estén expuestos a esta situación busquen consejos o asesoría de un especialista para buscar la mejor forma de darle la noticia al menor.
