España
El cadáver del empresario español Angel García Rubio, desaparecido en Honduras, fue hallado en la localidad de San Antonio, tras haber sido asesinado por dos sicarios, detenidos junto al autor intelectual del crimen, informó el viernes la policía española.
García Rubio, de 31 años, que vivía en el país desde hace 16 meses, se encontraba en paradero desconocido desde que el 21 mayo se le perdió el rastro y el 25 de mayo su padre denunciara su desaparición en una comisaría madrileña, recordó la policía en un comunicado.
Rubio residía en la localidad de Comayagua, donde el pasado 21 de mayo fue a tomar café con guardaespaldas y posteriormente desapareció.
Tres agentes españoles se desplazaron hasta el país centroamericano para iniciar una operación conjunta con la policía hondureña que permitió detener a cuatro personas relacionadas con el homicidio: el guardaespaldas, el autor intelectual del homicidio y dos sicarios.
Una vez en Comayagua, los agentes españoles confirmaron con la familia y la policía de aquel país que nadie había exigido rescate alguno para su liberación, y centraron sus indagaciones en un guardaespaldas contratado meses atrás por la víctima.
El 6 de agosto pasado, el grupo de trabajo hondureño confirmó que el guardaespaldas era uno de los involucrados en la desaparición.
Dos días después, la policía hondureña comunicó a la española la exhumación de un cadáver en un terreno de la Villa de San Antonio, próxima a Comayagua, que se confirmó finalmente que pertenecía a García Rubio.
Según la reconstrucción de los hechos, el inductor del homicidio era una persona de confianza de García Rubio que gestionaba varias propiedades y una cuenta bancaria cedidas.
El depositario de estos bienes "había realizado un uso indebido del dinero y decidió acabar con la vida del ciudadano español para no tener que darle explicaciones", precisó.
Además del guardaespaldas, participaron dos jóvenes delincuentes contratados para matar a Rubio a quien habían trasladado lejos de su residencia con la excusa de mostrarle unos terrenos.
Mientras efectuaban la visita, "los cómplices ejecutaron con varios disparos al español. Luego procedieron a abrir una fosa y colocaron en su interior el cuerpo de García Rubio, despojándolo previamente de sus pertenecías: un teléfono móvil, una cadena de oro, un reloj, un revólver y dinero en efectivo", detalló la policía.