Chile
El opositor derechista Sebastián Piñera ganarÃa en primera y segunda vuelta en las elecciones presidenciales de diciembre en Chile, superando por más de 10 puntos porcentuales a los otros dos candidatos, según una encuesta difundida en Santiago.
En primera vuelta, Piñera obtiene 35.6% de las intenciones de voto, el oficialista senador demócratacristiano Eduardo Frei, 22.9%, y el diputado Marco EnrÃquez-Ominami, desertor del oficialismo, 20.6%.
En un eventual balotaje entre Piñera y Frei, el aspirante derechista se impondrÃa por 45.5% de los votos contra 38.1% del senador demócrata-cristiano.
En un escenario de segunda vuelta entre Piñera y EnrÃquez, en tanto, Piñera lograrÃa 43.6% de las opciones contra 40.3% del diputado socialista.
Las elecciones para determinar al sucesor de la presidenta Michelle Bachelet se realizarán el próximo 13 de diciembre. En caso de segunda vuelta, ésta tendrá lugar al mes siguiente.
La encuesta de IPSOS fue llevada a cabo entre el 24 de julio y el 6 de agosto entre 1,057 personas entrevistadas por teléfono.
En ascenso
EnrÃquez Ominami llegó a situación de empate técnico frente al candidato del oficialismo, Eduardo Frei, y tiene la mejor posibilidad de derrotar en una segunda vuelta al derechista Sebastián Piñera, según una encuesta para la presidencial de diciembre en Chile.
Pero por primera vez EnrÃquez obtiene en una encuesta un resultado mejor que Frei en una eventual segunda vuelta: según el sondeo de Ipsos, en un balotaje Piñera supera a Frei por 7.4% (45.5% contra 38.1%), mientras que su diferencia sobre EnrÃquez es de 3.3% (43.6% contra 40.3%).
El ascenso de EnrÃquez, de 36 años, constituye una verdadera revolución dentro de un sistema polÃtico monolÃtico que favorece las alianzas en desmedro de los independientes como él.
De hecho, intentó competir en las primarias presidenciales que ganó Frei -senador demócrata cristiano que fue presidente de Chile entre 1994 y 2000-, pero al no permitÃrsele participar se lanzó como independiente.
Apoyado en un discurso transgresor, el ex diputado del Partido Socialista, considerado el "Obama chileno", acaparó la atención de los medios y se concentró en conseguir 36,000 firmas notariales para inscribir su candidatura sin el apoyo de ningún partido, tal como plantea la legislación chilena.