El primer d铆a de sus vacaciones en Martha鈥檚 Vineyard pareci贸 ser moneda corriente para el presidente Barack Obama, ya que pas贸 cinco horas jugando al golf con Robert Wolf, presidente del banco de inversi贸n UBS y presidente y director general de UBS Group Americas. Wolf, uno de los primeros en otorgar respaldo financiero a la campa帽a presidencial de Obama, recaud贸 250,000 d贸lares para 茅l en 2006, y en febrero pasado fue designado por el presidente para integrar el equipo del Consejo Asesor para la Recuperaci贸n Econ贸mica de la Casa Blanca. 驴Recuperaci贸n econ贸mica para qui茅n?
Resulta interesante que Wolf fuera designado en su cargo el mismo mes en el que UBS, luego de llegar a un acuerdo, accedi贸 a pagar 780 millones de d贸lares para cancelar los cargos civiles y penales en su contra por ayudar a estadounidenses a evadir impuestos. No hay por qu茅 preocuparse. UBS, una entidad bancaria enferma, con problemas de salud preexistentes, ten铆a un excelente seguro de salud. En los hechos, hab铆a recibido una inyecci贸n de 2,500 millones de d贸lares a trav茅s de un rescate financiero encubierto, desgranado del rescate otorgado a la gigante de los seguros AIG. "Pareciera que simplemente estamos haciendo lavado de dinero a trav茅s de AIG", dijo la senadora republicana de Maine Olympia Snowe. UBS, el banco que acoge a los evasores de impuestos adinerados, en los hechos estaba siendo rescatado por los diligentes contribuyentes estadounidenses.
UBS, antes conocido como Uni贸n de Bancos Suizos, se fund贸 hace m谩s de un siglo. Su 茅xito responde a las famosas leyes de secreto bancario de Suiza, que permiten a personas individuales ocultar dinero en "cuentas numeradas" imposibles de rastrear. Las cuentas bancarias secretas en Suiza se convirtieron en la forma preferida por las personas adineradas de Estados Unidos para evadir impuestos. En julio de 2008, un informe del Subcomit茅 Permanente de Investigaciones del Senado de Estados Unidos concluy贸 que "al menos desde 2000 hasta 2007, UBS realiz贸 un esfuerzo concertado para abrir cuentas en Suiza a nombre de acaudalados clientes estadounidenses, y emple贸 pr谩cticas que facilitar铆an -y que efectivamente generaron- la evasi贸n impositiva de sus clientes estadounidenses".
Como parte del acuerdo, UBS accedi贸 a compartir informaci贸n sobre las cuentas de sus clientes con el gobierno de Estados Unidos. Aunque podr铆a haber hasta 52,000 cuentas secretas, UBS solo divulgar谩 la identidad de unos 4,450 clientes. El comisionado del Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en ingl茅s), Doug Shulman, inform贸 en un comunicado de prensa: "Recibiremos una cantidad sin precedentes de informaci贸n sobre los contribuyentes que evadieron sus obligaciones fiscales al ocultar dinero en el exterior a trav茅s de UBS". UBS comunicar谩 a los titulares de cuentas que sus nombres podr铆an encontrarse entre aquellos que se enviar谩n al IRS, y el IRS, a su vez, mostrar谩 indulgencia hacia los evasores fiscales que se entreguen voluntariamente antes del 23 de septiembre. Pero los titulares de las cuentas no sabr谩n si sus nombres ser谩n incluidos o no, as铆 que los m谩s arriesgados podr铆an mantenerse callados con la esperanza de que sus cuentas contin煤en en el secreto.
El viernes pasado, mientras Wolf se preparaba para jugar al golf con Obama, el informante y ex directivo de UBS Bradley Birkenfeld fue condenado a 40 meses de prisi贸n por facilitar la evasi贸n fiscal a trav茅s de cuentas bancarias de UBS en el extranjero. Birkenfeld fue condenado a pesar de haber ayudado a los investigadores federales a revelar los secretos del banco.
En la parte superior de la entrada de la sede de UBS en Z煤rich se encuentra esculpido un busto del dios griego Hermes, que no solo es el mensajero de pies alados de los dioses, sino tambi茅n el dios de los ladrones y los comerciantes. El simbolismo impresiona. Wolf puede haberle ganado o no el partido de golf a Obama, pero es evidente que UBS se anot贸 un "hoyo en uno".