España
Llega a Madrid este cinco de septiembre, por primera vez en la historia, el mÃtico Ballet del Teatro Bolshoi de Rusia, con "Espartaco".
Al lado de un octogenario Yuri Grigorovich, el coreógrafo-leyenda viva de la danza del ballet dramático creado en 1968, que mostró más energÃa y dinamismo en sus palabras que cualquier jovencito de veinte, Miguel Muñiz, director general del coliseo de la Plaza de Oriente, y Alfredo del Moral, director artÃstico, dejaron claro que su apuesta por el ballet en el Real está recibiendo la mejor de las reacciones.
En primer lugar, "por la importancia que tiene que haya venido el propio Grigorovich", apuntó del Moral y, además, recalcando lo anunciado antes por Muñiz, "por el incremento de abonos de ballet vendidos: 5,704, un 13% más que el año pasado".
Alabando la calidad no sólo del bailarÃn, el grandioso Iván Vasiliev -"toda una estrella desde que lo vi bailar en un concurso de danza"-, sino también de los otros dos intérpretes del esclavo rebelado frente al yugo romano, Pavel Dmitrichenko y Egor Khromushin, resumió el tema de la necesaria juventud de los bailarines con una anécdota: ante la pregunta "¿Puede un bailarÃn bailar muchos años?", el coreógrafo interrogado respondió: "Bailar, sÃ, pero mirarlo, imposible".
Y sobre la aparente polémica entre el ballet clásico y la danza contemporánea, finiquitó como sólo un gran creador podrÃa hacerlo: "Considero un error esa rivalidad, lo que importan son las obras de calidad".