En la agitada vida moderna no siempre nos queda mucho tiempo para cuidarnos como es debido; hay que apartar tiempo para hacer alguna forma de ejercicio físico, debemos cuidar que nuestra alimentación sea saludable y balanceada, tanto para evitar el sobrepeso, como para asegurarnos que incluya todos los grupos de nutrientes en las proporciones adecuadas para generar la energía que necesitamos para trabajar y que nuestro organismo no acumule exceso de grasas ni toxinas. Además, hace falta que nuestra dieta sea atractiva a la vista y al paladar, variada y fácil de transportar porque es la mejor opción si trabajamos fuera de casa.
El significado original de esta palabra implica un equilibrado sentido filosófico y moral de la vida, que va mucho más lejos de una mera dieta de verduras y frutas.
Así, las calorías que ingerimos a diario deben provenir en un 50% de los carbohidratos complejos como panes, pastas, cereales, tubérculos y leguminosas; y azúcares simples como los que contienen frutas y vegetales frescos y productos procesados como galletas, gaseosas, pasteles y refrescos; un 30% de proteínas y el resto de las grasas.
Suele identificarse a las carnes con estos dos últimos grupos y, en general, una gran cantidad de personas no conciben la diaria alimentación, si la misma no incluye alguna variedad de este sabroso pero a la vez dañino producto animal.
TIPOS VEGETARIANOS. Se entiende como comida vegetariana aquella que en su preparación no incluye carne alguna o sus derivados. Sin embargo, el nombre nos indica que lo que contiene son vegetales y punto. Por eso podemos distinguir varios tipos de vegetarianos. En primer lugar, quienes se alimentan exclusivamente de productos vegetales como semillas, raíces, tallos, hojas, flores o frutos, también llamados "veganos".
Hay otro grupo que es menos estricto y el cual incluye productos de origen animal como la leche y sus derivados, a estos se les conoce como "lacto vegetarianos"; otros además admiten huevos en sus platillos, lo que redondea las necesidades de proteína en las raciones diarias y se les llama "ovolacto vegetarianos"; finalmente hay grupos más permisivos que admiten otros productos animales como la miel de abejas, algunos invertebrados como moluscos y crustáceos, y hasta pequeñas cantidades de carne blanca como la del pescado. Productos como los hongos que no son vegetales ni animales, los admiten todos los grupos antes mencionados.
VEGETARIANISMO. Más que una forma de alimentación, el vegetarianismo es un estilo de vida que atiende a diversos tipos de razones. Pueden ser estas religiosas; hay religiones que solo excluyen un tipo de carne, puede ser porcina, vacuna, de caza, o la que no proviene de animales sacrificados por determinado procedimiento; en estos casos no entraría e la definición que hemos formulado de vegetarianos.
Hay religiones como el Jainismo que se practica en algunas partes del subcontinente Indio, (la región geográfica que comprende la mayor parte de la India histórica; India, Pakistán, Bangladesh, Nepal y Bután), que prohíbe a sus seguidores ingerir nada que tenga movimiento autónomo. Desde el punto de vista filosófico, el conocimiento profundo de uno mismo requiere de cierto grado de purificación, que a veces implica menor cantidad de alimentos, en especial de aquellos que tienden a descomponerse y formar toxinas.
También hay personas agnósticas, que observando los hábitos alimenticios de los seres vivos morfológicamente más afines a nosotros, como son los simios; concluyen que éstos ingieren básicamente frutas y que, si se alimentaran de carne en su hábitat silvestre, estarían equipados con vista aguda, garras, instinto predador y jugos digestivos muy potentes; ni ellos ni nosotros tenemos una sola de tales características, por lo que, al ser inadecuados nuestros jugos digestivos, la digestión de la carne es lenta y trabajosa para nuestro aparato, y la obtención de energía es ineficiente, además de dejarnos con sensación de pesadez y llenura, sobre todo cuando nos excedemos.
LONGEVIDAD Y CREATIVIDAD. Existe la errónea creencia que las proteínas vegetales son incompletas y por eso no podemos prescindir de la carne. Parcialmente tal afirmación es cierta; por ejemplo, el maíz blanco que es poco atractivo a la vista es más completo en aminoácidos que la variedad amarilla. Pero para eso es necesario saber como combinar nuestros platos, tales deficiencias se complementan cuando se combinan los diversos vegetales con proteínas animales como las presentes en huevos, leche y la soya. La carne es baja en carbohidratos, pero alta en grasas saturadas y colesterol.
La mejor digestión que va ligada a una dieta vegetariana, se traduce en una sensación de ligereza corporal y un cerebro más receptivo y creativo. Muchos famosos en la historia han sido vegetarianos y su longevidad es de envidiar. Para mencionar a algunos, están los filósofos y poetas clásicos como los griegos Pitágoras, Sócrates, Platón y Homero; los romanos Porfirio, Plutarco, Ovidio y Séneca.
Francisco de Asís y los renacentistas Leonardo da Vinci, Miguel de Cervantes, Karl von Linneé e Isaac Newton. Benjamín Franklin, Voltaire y los decimonónicos Leon Tolstoy, George Bernard Shaw, Víctor Hugo, Vincent van Gogh y Charles Darwin.
Genios del siglo XX como Thomas A. Edison, Albert Einstein, Albert Schweitzer y los rockeros Paul McCarney, Mick Jagger y Elton John, Madona y estrellas de Hollywood como Richard Gere, Orlando Bloom, Brad Pitt, Pamela Anderson, Cameron Díaz y Alicia Silverstone.
