Honduras
Participar en violentas manifestaciones en lugar de predicar el evangelio y edificar a la ciudadanÃa le costó perder la nacionalidad hondureña, tesoro que el Estado otorga a distinguidos ciudadanos que juran amor por una tierra que, aunque no los vio nacer, los ha cobijado con el calor patriótico de su pueblo.
Tamayo también ha sido separado como sacerdote de la iglesia de Salamá.
Esa es la historia que ahora vive el salvadoreño.
Y es que su derecho a manifestarse fue garantizado, pero no el derecho a llamar a la violencia y al odio entre hondureños.
La anulación de la nacionalidad hondureña se hizo efectiva la semana pasada, por parte de las autoridades de Gobernación y Justicia.
El comunicado
A través de un comunicado, la diócesis que dirige monseñor Mauro Muldoon informó que el sacerdote JoaquÃn Euceda asumirÃa la conducción de la parroquia de Salamá.
En el mismo comunicado se dio a conocer que el sacerdote Celio MencÃas, era trasladado de la parroquia de San Francisco de la Paz, a la parroquia Santa Gertrudis de Juticalpa, pero no se dijo qué funciones asumirÃa el padre Andrés Tamayo.
El director de Migración y ExtranjerÃa, Nelson Willy MejÃa, manifestó que habÃa suficientes méritos para que se revocara la nacionalidad al sacerdote, pues él muy bien conoce las leyes de Honduras y ha actuado en contra de las mismas.
Tamayo, supuestamente también cometió el error de llamar a no votar en las elecciones del 29 de noviembre, lo que es tipificado como un delito de carácter electoral.