Gigantes del Renacimiento, el viaje de Dante,

La figura de Beatriz se va sublimando convirtiéndose en ejemplo de vida insuperable, en alma subida al cielo, inspiradora de la tendencia de Dante a la gloria eterna.
ElHeraldo.hn

Honduras

12.09.2009 - Nueva Acrópolis - siempreSPAMFILTER@elheraldo.hn

   Imprimir  Enviar

La mayoría de la gente piensa en el Renacimiento principalmente en términos de grandes obras de arte. Pintores, escultores, arquitectos, poetas y filósofos han dejado una abundancia de ejemplos de su ingenio. Se nos ha enseñado a ver sus elevadas creaciones como representativas de un tiempo cuando el espíritu humano, liberado después de siglos de ascetismo estéril y de pensamientos fanáticos del "más allá", emergió para enfatizar una nueva autoconfianza.

Se dice que los artistas renacentistas mostraron una nueva apreciación por la naturaleza en toda su variedad, especialmente la naturaleza humana en su singularidad y multiforme complejidad. Se nos dice que sus obras celebran la vida al proclamar una nueva libertad para explorar ideas nuevas, para desafiar los antiguos dogmas, para tomar control del destino de uno, para gloriarse en la humanidad y todas sus potencialidades.

PADRE DE LA LENGUA ITALIANA. Tras la huella de estos "Gigantes del Renacimiento" queremos compartir con ustedes la figura de Dante Alighieri, padre de la lengua italiana, quien nació en 1265, en la ciudad estado de Florencia. Parece probado que su familia pertenecía a la pequeña aristocracia, venida a menos tras el desarrollo del comercio y la banca por la burguesía. A pesar de ello participó muy activamente de la vida oficial de la ciudad. Tuvo amistad con el poeta Guido Cavalcanti, máximo exponente por entonces de la escuela poética del Dolce Stil Novo. Momento decisivo fue su encuentro con Beatriz (Beatriz di Folco Portinari, casada con un prestigioso miembro de la familia Bardi, conocida desde su niñez por nuestro poeta y muerta en 1290).

De la existencia real de Beatriz y de su transformación simbólica surge la literatura alegórica que tanta importancia tuvo en la Edad Media europea. Dante preanuncia "La divina comedia" en una obra anterior al decir que dirá de Beatriz lo que nunca ha sido dicho de mujer alguna.

La sublimación de este amor se produce a través de la entrega absorbente de Dante a los estudios de filosofía. Esta es la nueva vida que inicia Dante y que le lleva a apartarse del estilnovismo para entregarse a una labor de creación sin precedentes. En esta etapa se dedica también muy intensamente a la política. En Dante se da un perfecto maridaje entre teoría y práctica, entre razón y acción. En 1301 acabó su carrera política y comenzó un prolongado aunque fecundo exilio, que duró veinte años y solo concluyó con la muerte del poeta. La razón del exilio fue la política de dominio temporal del papado, personificada en Bonifacio VIII (Papa que junto a Nicolás III aparece condenado en el infierno en los términos más duros), que aliado con Carlos de Valois intentó el dominio sobre toda la Toscana. Cuando este último se apoderó de Florencia, Dante fue condenado al exilio.

La figura de Beatriz se va sublimando convirtiéndose en ejemplo de vida insuperable, en alma subida al cielo, inspiradora de la tendencia de Dante a la gloria eterna.

LA OBRA. "La divina comedia" puede ser considerada como la máxima creación del pensamiento medieval. Esta obra ofrece más de lo que podría derivarse de una lectura superficial: es la experiencia espiritual de un cristiano, todo el saber de la época concentrado, un retrato apasionante de los acontecimientos personales y colectivos que su autor vivió, una visión mística exquisita en su expresión y por último, un mensaje anunciador de la reconquista de la justicia y la libertad por todo el género humano.

La idea primitiva que lo inspira será la exaltación celestial de la mujer amada; tras su muerte, una continuación del amor que transciende las dimensiones físicas de este mundo convirtiéndose en pura espiritualidad.

El título que hoy conocemos de "Divina comedia" apareció por primera vez en la edición de Venecia de 1555; los contemporáneos la conocieron solamente por "Comedia". Ni el argumento ni el género literario coinciden con lo que modernamente llamamos comedia. Comedia sería más bien para Dante lo que empieza mal y acaba bien. El viaje de Dante desde el infierno hasta el paraíso es el paso desde el pecado a la gracia.

Dante se inspira en el mundo clásico (Virgilio y la bajada de Eneas al Tártaro; el Somnium Scipionis de Cicerón, el sistema de las esferas celestes, etc) así como en las Sagradas Escrituras y sobre todo en los padres y en la literatura religiosa medieval. También podría haber influido el árabe "Libro de la escala" o "Bajada a los infiernos del profeta".

Dante se expresa alegóricamente a través de los números, entre los cuales hay algunos que representan en algún grado la perfección: el uno, porque se expresa a sí mismo, porque no está formado por parte, porque uno es Dios; el tres expresa la Sagrada Trinidad divina, etc. Así, "La divina comedia" es un solo poema dividido en tres cánticas, cada una compuesta por 33 cantos, que junto con el proemio (primer canto introductorio) dan un total de 100, con lo que todo se vuelve a cerrar en la unidad.

El poema narra el viaje de Dante desde la selva en que se encuentra perdido (el pecado) por el único camino practicable, por el subsuelo, guiado por el alma de Virgilio (símbolo de la razón que domina el pecado de los instintos), a través del infierno, donde van conociendo los pecados y los padecimientos consecuentes de diversos personajes. Después de atravesar todo el infierno llegan al monte del purgatorio, y comienzan su ascenso; allí conocen a los que padecen duros castigos pero que al menos conservan la esperanza de que algún día entrarán en el paraíso. Una vez purificado tras su ascenso por el purgatorio, Dante llega al paraíso. Aquí se despide de Virgilio, que ya no puede seguir conduciéndolo y a partir de aquí quien lo guiará será Beatriz (llega un momento en que la razón no puede ir más allá y debe continuar en su lugar la gracia). Dante ascenderá en los distintos grados de la perfección y felicidad del paraíso hasta llegar a la contemplación interna de Dios.

SIGNIFICADO. No cabe duda que en la época de Dante, en las postrimerías de la Edad Media, plagada de dogmas y creencias estrechas, hacer metáforas sobre el paraíso y el infierno, queriendo explicar que no son lugares físicos, sino verdaderos "estados de consciencia", era un trabajo arduo y hasta peligroso. De modo que las imágenes de Dante también llegan de la mitología cristiana: El infierno es una especie de cráter, de cono invertido por el que se va descendiendo a través de círculos cada vez más estrechos. En los primeros círculos se castigan los pecados menos graves, y así en un orden creciente de toma de consciencia del error, hasta llegar al centro de la Tierra y fin del infierno. En el purgatorio se hace el movimiento contrario: en vez de bajar se asciende por la montaña del purgatorio, en cuya cumbre se encuentra el paraíso. Dante va conociendo las pruebas purificadoras que experimentan las almas. Todos los personajes que hay en el purgatorio han actuado por amor, aunque lo hayan hecho de manera errada. Los más cercanos al paraíso son los menos errados y los más despiertos por su estado de consciencia. En el paraíso todos son completamente felices, las almas son presentadas en la infinita variedad que existe dentro de la completa felicidad. El infierno o el paraíso solo son metáforas de las diversas condiciones del alma humana.

Basta observar el entorno, observar nuestra propia experiencia actual y la de nuestros contemporáneos o explorar la vida de personajes de la historia, para darnos cuenta que cada quien vive sus propios infiernos y dependiendo del trabajo interior que nos lleva a vivir con valores, las lecciones de la vida nos hace avanzar hasta el goce de nuestros paraísos.

El viaje de Dante es, en resumen, el viaje mítico del alma en busca de la tan añorada felicidad.

opciones de texto  « AGRANDAR  ACHICAR » 

   Imprimir  Enviar

Normas de uso
Esta es la opinión de los internautas, no de ElHeraldo.hn
No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes hondureñas o injuriantes.
Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Una vez aceptado el comentario, se enviará un correo electronico confirmando su publicación.


Galería de Fotos

Dante y Beatriz, por el pintor Henry Holiday, que imagina el encuentro entre Dante y Beatriz en el puente de Santa Trinidad.
Dante y Beatriz, por el pintor Henry Holiday, que imagina el encuentro entre Dante y Beatriz en el puente de Santa Trinidad.

NOTAS RELACIONADAS

» 
Arte, ciencia y literatura destacan en este 2010
» 
Los chimpancés tienen conciencia de sí mismos, como los seres humanos
» 
¿De dónde vienen las oleadas de placer cuando escuchamos música?
» 
Los ovnis, ¿misterio o ciencia ficción?
» 
No era como los monos actuales
» 
Gigantes del Renacimiento, el viaje de Dante,
» 
El padre de la evolución Charles Darwin
» 
Con riesgos para pacientes
» 
Debate entre ciencia y política por agujero
» 
Chile tendrá telescopio más grande del mundo

Todos los títulos de esta sección

» 
Lágrimas garífunas
» 
El 11-S, ocho años después
» 
La sombra de la muerte
» 
Música de arpa reconforta a moribundos
» 
Para rendirle honor a Walt Disney
» 
Deslumbrante espectáculo cósmico

   PUBLYNSA S.A. Todos los Derechos Reservados © 2012