Honduras
19.09.2009 - Asociación Nueva Acrópolis - infoSPAMFILTER@acropolishonduras.orgas culturas de extremo oriente resultan fascinantes y a la vez enigmáticas para nosotros los occidentales; puesto que en ellas se encuentra una gran cantidad de influencias místico-religiosas de los primeros pueblos que habitaron estas naciones "primitivas".
Si quisiéramos evaluar el impacto de las actividades y pasatiempos que estas culturas han tenido sobre occidente, seguramente la gastronomía y las artes marciales ocuparían los primeros lugares en difusión y popularidad.
Todos los pueblos de la antigüedad gozaban de una disciplina marcial de una u otra forma, pero quienes lo han sabido refinar y enfocar de mejor manera a su cultura y orden político y social han sido estos pueblos orientales como China, Japón, Corea y algunos otros; a tal grado que hoy en día estas artes guerreras ya forman parte de algunos de los deportes más populares en todo el planeta. De esos estilos primitivos nos quedan como herencia estilos de combate tales como kung-fu, tai chi, karate, judo, el taekwondo y muchos otros.
El Japón Feudal. El periodo feudal japonés duró desde fines del siglo XII a mediados del XIX y es comparable en muchos aspectos al periodo feudal europeo. Ambos mantuvieron rígidas estructuras jerárquicas de clase y un estricto código ético para la clase guerrera. Este código fue conocido en Japón como "bushido", que traducido literalmente significa "modos militares del caballero", o código de conducta apropiado para un caballero guerrero.
En el vértice de la pirámide social estaba el emperador o "hijo del cielo", quien fue adorado hasta 1945 como un dios viviente; pero no tuvo ninguna intervención práctica en los asuntos de Estado durante la mayor parte del periodo feudal. Su función principal residía en promover la cultura y el arte recatado de la vida cortesana, la arquitectura, la jardinería ornamental, la poesía y las damas geishas, para todos los cuales se aplicaban reglas estrictas. El poder político residía en manos del shogun o "general" quien personificaba al Dios de la tormenta o padre espiritual de los Samuráis. Sus poderes eran una combinación de los de un primer ministro y los de un caudillo militar contemporáneo.
La Mística del Samurái. Después de reflexionar sobre los datos puramente históricos y sociales de la cultura japonesa, cabe preguntarnos ¿qué hace la diferencia entre esta clase militar y otras que han existido anteriormente? ¿Cuál es la diferencia entre la clase samurái y la legión romana?
Es en este punto donde nos encontramos con la gran influencia que juega la religiosidad oriental en estas prácticas marciales ya que todas ellas sin excepción se vieron permeadas por el Sintoísmo, el budismo Zen y el Confucianismo. De esto podemos deducir el fuerte apego que estos preceptos y códigos éticos hicieron en la clase Samurái.
Este proceso filosófico se desarrollaba a temprana edad en los jóvenes aspirantes a Samurái; pues todas las actividades en las que estaba enmarcada su formación gozaban de un contexto filosófico religioso; aun aquellas actividades alejadas del campo de batalla como la caligrafía, la poesía, la ceremonia del té, así como las propias del campo de batalla como la equitación, el esgrima (kenjutsu), tiro de arco (kyudo) y la lucha cuerpo a cuerpo (jujitsu).
Los legendarios samurái desaparecieron ya hace muchos años, son estos preceptos los que cimentaron por muchas centurias la mística cultura japonesa; la misma que hoy en día insiste en recordar con orgullo sus antepasados
Todos podemos ser un poco samuráis y vivir el bushido. La humanidad entera con una visión filosófica práctica y apoyada en el estudio del pensamiento universal puede hacer uso de estos principios y adaptarlos a su diario vivir; con la finalidad de poder despertar estas virtudes caballerescas y vivir un poco de su grandeza.
