Honduras
No pasaron ni dos meses del sangriento último clásico capitalino, que tuvo el nada presumible reporte final de tres muertos y seis heridos tras un combate entre la Policía y la barra Ultra Fiel, cuando asoma la segunda edición del Motagua-Olimpia y la Liga Nacional ha dado marcha atrás a su acertada decisión de no permitir el ingreso de la barra visitante.
"La afición podrá entrar sin limitaciones el próximo domingo", dijo Mario Prieto, presidente de la Primera División.
Dos días después del fatídico encuentro que provocó el caos por casi una hora en las afueras del estadio Nacional, con balazos al aire y al frente, piedras y bombas lacrimógenas por doquier, el vicepresidente de la Lina, Gilberto Díaz del Valle, salió a poner el pecho y decía: "No creo conveniente que los clásicos Olimpia-España y Olimpia-Motagua se jueguen a puertas cerradas, porque afectaría la economía de los clubes, es suficiente con impedir el ingreso de la barra del equipo visitante"; la disposición fue consensuada en una reunión de urgencia de la Liga, pero ayer, cuando Díaz del Valle fue consultado sobre el mismo tema, cambió su juicio: "Se suspende la medida porque el estadio Nacional ha sufrido remodelaciones y, de acuerdo a la comunicación que mantenemos con la gente de la Conapid (el ente gubernamental que regenta el coloso metropolitano), el viernes entregarán el recinto con el muro que divide a las dos barras ya terminado, es decir, con la serpentina".
La primera prueba no resistió...
El domingo, durante el juego que Olimpia venció 7-1 a Vida, la Ultra Fiel ocupó por primera vez la porción de la gradería de Sol que le corresponde, de acuerdo a la división que hizo la Conapid.
Pero el muro, apenas con una reja levantada de menos de dos metros, presentaba una fisura en uno de los pegues, por la cual se colaba gente.
Esa será, junto a la colocación de la serpentina para evitar que aficionados crucen el muro por arriba, una de las principales exigencias de la Liga Nacional y el viernes se podrá constatar el avance (y finalización) de la obra.
Mientras tanto, Prieto siguió diciendo que "estamos tomando medidas adicionales de seguridad, aunque la Policía nos ha pedido que no las divulguemos para evitar que sean del dominio público... pero la seguridad será extrema y la gente puede llegar con la tranquilidad que no pasará nada extraño". Del último derbi (26 de julio) a esta fecha las heridas no se han sanado y ni siquiera se ha encontrado un solo sospechoso de la muerte de tres aficionados, todos del Olimpia, a pesar de que hay un par de videos en Internet que delatan a un oficial de Tránsito disparando contra la muchedumbre olimpista.
La Liga apela a la capacidad de la Policía Preventiva y a un plan de seguridad que se cumpla al pie de la letra para evitar otro conflicto bochornoso y lamentable en los predios del Nacional
"Además, ahora podremos contar con una concreta separación de barras, algo que en el pasado era complicado hasta pensar.
De acuerdo a lo que me ha informado Gilberto Díaz del Valle, las serpentinas en los muros estarán listas para el viernes, así que las dos barras podrán ingresar y no hay que preocuparse", señaló Prieto, poco tiempo antes que Juan Carlos Pineda Chacón, ex jugador y ahora comentarista deportivo, señalara que "está bien que llegue la barra del Olimpia, pero con los debidos controles, ya que es muy distinto el sentimiento de una parte arrojado desde una reunión a las 12:00 del mediodía y con aire acondicionado, que el colectivo en un estadio, donde llega todo tipo de gente; que la gente llegue, pero se tendrá que confiar en el control perimetral y en un exigente control a la salida del estadio", puntualizó.
Los expertos hablan del tema
Mauricio Kawas
Solamente debe asistir la afición del equipo local
"Uno de nuestros grandes problemas es que no aprendemos de las lecciones y rara vez aplicamos castigos ejemplares; los incidentes al final del partido de la primera vuelta entre estos dos rivales están muy frescos y debemos recordar que hubo muertos.
Está demostrado que las aficiones de Motagua y Olimpia no pueden convivir y no deben estar en el mismo estadio. Las secciones construidas ayudan, pero no son suficientes, por eso el castigo debe aplicarse y solo debe asistir la afición del equipo local".
Copán Alvarez
Por el bien de la seguridad, que no entre la afición visitante
"Por el bien del espectáculo y del fútbol, estoy totalmente de acuerdo que entre la afición del equipo visitante, en este caso del domingo la del Olimpia, pero por el bien de la seguridad, no.
El estadio Nacional no es el problema, el problema es la Policía misma, que no brinda seguridad porque no está preparada para repeler este tipo de disturbios entre grupos de aficionados; si entran las dos aficiones el domingo no se sabe qué podría pasar, es una total incertidumbre por la poca preparación de las autoridades, pero si hay un plan bien organizado por la Policía Preventiva no veo inconveniente que llegue la gente del Olimpia".
Julio Cesar
"Permitir que ingrese la afición visitante la veo como una decisión acertada solamente si se toman las más convenientes medidas de seguridad en el escenario deportivo; las obras de separación que se han hecho en la gradería de Sol del estadio Nacional pueden aumentar la seguridad, la Ultra Fiel ya se ubicó en el sector destinado para esta barra el domingo y todo pareció normal, con algunos detalles por afinar, claro.
En definitiva, me parece curiosa la medida de revocar la decisión de jugar sin público visitante pero, en general, ahora percibo un comportamiento diferente de los barristas".
El Azul garantiza el orden
Julio 26 de 2009 se recordará como una fecha ácida en la historia del fútbol nacional y, específicamente, del clásico capitalino entre Motagua y Olimpia: Jorge Edgardo Cruz Sierra, un ingeniero de 35 años, Víctor Samuel Almendares Bonilla, un estudiante de 19 años, y Francisco Javier García, un albañil de 45 años que vivía en la colonia Villa Nueva, dejaron de vivir por culpa de una gresca entre la barra del Olimpia y la Policía, una vez finalizado el 0-0 de aquella ocasión.
Para el domingo, cuando vuelve a invadirnos el morbo del juego que más espera el aficionado moderno de nuestro balompié, la seguridad correrá por cuenta del equipo que hará las veces administrativas de local, Motagua, y Héctor Manuel Lin Zelaya, su director deportivo, ha dejado claro que "vamos a brindar seguridad a todos los aficionados que vayan al estadio; hoy martes tendremos una reunión con los encargados del operativo policial del domingo y ahí definiremos las estrategias que vamos a emplear antes, durante y después, sobre todo después, del clásico".
Pero Zelaya fue más allá y dejó claro que "nosotros sí vamos a permitir el ingreso de la barra del Olimpia, no le vamos a cortar el paso a nadie, no como ellos que, en la primera vuelta, no permitieron que ingresara la barra de Motagua".