Honduras
Ella tiene 87 años, él 90.
Pero la edad no es ningún impedimento para que doña Crucita y don Celestino cumplan su sueño de unirse en matrimonio ante Dios, luego de 53 años de vida conyugal.
La pareja está tan emocionada como un par de juveniles novios y más, cuando la ceremonia religiosa se va a celebrar en la iglesia San Francisco, el templo católico más antiguo de Tegucigalpa y la boda civil y luego la recepción tendrá lugar nada menos que en el salón da cabildos del Palacio Municipal.
Dos epicentros históricos
Recientemente restaurada, la iglesia San Francisco data de 1590, por lo menos su fachada. El altar mayor que se encuentra en su interior tiene mucha similitud al de la Catedral San Miguel Arcángel.
Las bancas de madera de color, apiladas de la forma antigua, albergarán a los 200 invitados que serán testigos del sí acepto de la pareja de longevos. Su singular estructura forma parte de un conjunto de edificios, entre los que se encuentra el cuartel San Francisco. Originalmente fue el convento San Diego, que luego pasó a llamarse San Francisco. Su estilo o influencia arquitectónica es renacentista colonial, consta de una sola nave, con artesonado de madera tipo "par y nudillo".
Ahí en ese templo donde se han jurado amor parejas de las más prominentes familias capitalinas, el obispo auxiliar de Tegucigalpa, monseñor Juan José Pineda, le dará la bendición a Crucita y Celestino.
Luego del sí acepto, los novios, quienes llegarán a la iglesia en limusina, se trasladarán junto a sus invitados al salón de cabildos del Palacio Municipal. Este antiguo edificio se yergue desde 1937 a un costado de la Catedral.
La estructura, que algunos pretenden convertir en museo, ha sido restaurada y ahora sirve de altar para parejas enamoradas que contraen matrimonio en el mes de agosto de cada año. Además es sede de las reuniones de la Corporación Municipal.
Su estilo neoclásico fue idea del arquitecto de origen italiano Augusto Bressani.
Felicidad a granel
A pesar de la hermosa noticia de que su boda se realizará entre estos dos edificios emblemáticos ubicados en el centro histórico de Tegucigalpa, que aunque no los vio nacer, los ha acogido como a sus hijos, a doña Crucita y don Celestino lo que más les importa es que llegue pronto el momento de darse el sí.
"Estamos muy agradecidos con el padre Hermer Sorto (párroco de Suyapa) por haber logrado que un obispo nos casara, es una bendición, jamás nos imaginamos que a nosotros nos iba a ocurrir esto", dijo emocionada doña Crucita. El enlace civil está previsto para las 4:00 de la tarde en el salón de Cabildos, posteriormente, a las 6:00 PM será la boda eclesiástica y al concluir los nuevos esposos y sus invitados se trasladarán a una recepción, en el mismo salón del acto civil.
Los ancianos entrarán al templo bajo una valla de cadetes de las Fuerzas Armadas de Honduras y bailarán el vals al son de la marimba Alma, de ese cuerpo castrense.
Este viernes, gracias a la solidaridad de decenas de capitalinos, la pareja de ancianos que vivía en condiciones deplorables en una vieja casita de madera en la colonia Nueva Suyapa, no solo cumplirá su sueño de amor, sino que vivirá en un ambiente de felicidad por el resto de su vida.
* Manos solidarias:
El doctor Mario Zelaya y el alcalde Ricardo Álvarez ayudaron a construir su casa. Las autoridades del laboratorio Bio-test les practicaron gratis los exámenes.
El doctor Joel Estrada, de la unidad de Salud de la Alcaldía, el primero en ayudar.