Honduras
El ex presidente, Manuel Zelaya, pidió el miércoles a los gobernantes que asisten a la Asamblea General de la ONU que "no dejen solo al pueblo hondureño", mientras seguía refugiado en la embajada brasileña en Tegucigalpa junto a un centenar de seguidores.
"Agradecemos todo lo que la comunidad internacional ha hecho por el pueblo hondureño, porque el planeta entero se ha identificado con la resistencia, pero les pedimos ahora que están en la ONU que no dejen solo al pueblo hondureño en estos momentos críticos", dijo Zelaya a la AFP.
La ONU dio inicio formal este miércoles a los debates de su 64 Asamblea General en Nueva York, con intervenciones previstas de más de 120 mandatarios, entre ellos el estadounidense Barack Obama y gran parte de los presidentes latinoamericanos.
Un tema que centrará la atención de los mandatarios latinoamericanos en la ONU será la crisis de Honduras, a donde Zelaya regresó secretamente casi tres meses después de haber sido destituido.
"Llegué (a Honduras) con una propuesta de diálogo que fue respondida con bombas lacrimógenas", dijo Zelaya, quien permanece refugiado desde el lunes en la legación brasileña en Tegucigalpa, que fue rodeada el martes por las tropas.
"Nos pusieron hasta interferencia telefónica, nos han estado aislando", agregó Zelaya, quien aseguró que ha tenido ocasionalmente problemas para hablar con otros gobernantes debido a antenas bloqueadoras instaladas en torno a la embajada por el gobierno de Roberto Micheletti.