Brasil
El gobierno de Brasil descartó este lunes el posible envío tropas a Honduras para proteger su embajada en Tegucigalpa.
"No podemos entrar con fuerza en un país extranjero. Para entrar con fuerza en un país, sólo si declaramos la guerra", dijo este lunes el ministro de Defensa brasileño, Nelson Jobim.
El funcionario aseguró que la solución a las diferencias entre ambos países, por las presencia de Manuel Zelaya en la embajada, es "exclusivamente diplomática" y "no hay ninguna posibilidad de pensar en movimientos armados".
El gobierno de Roberto Micheletti dio un plazo de 10 días a Brasil para que defina el estatus que posee el ex presidente Manuel Zelaya, refugiado en la embajada brasileña desde el pasado lunes, tras regresar de forma clandestina al país.
Una vez vencido el plazo de 10 días, la sede diplomática brasileña perderá su inmunidad, advirtió el gobierno hondureño.
El presidente brasileño, Luiz Ignacio Lula da Silva, respondió ayer domingo que "no acepta ultimátum de un gobierno golpista" al referirse al plazo dado por el gobierno de Micheletti.
El ministro de Defensa confió en que el gobierno hondureño será transparente en determinar la salida de los brasileños del país.
"Tengo la seguridad de que evidentemente los hondureños tendrán la lucidez de determinar la salida de los brasileños de allá, no hay la menor posibilidad de pensar en movimientos armados. No creo que Honduras vaya a impedir la salida de los brasileños", aseguró Jobim.