Venezuela
La "locura" del armamentismo que ha emprendido la región latinoamericana continúa imparable. Brasil y Venezuela, encabezan esta carrera.
Por su parte, Colombia ha desarrollado un creciente músculo militar ante la necesidad de combatir el narcoterrorismo y la firma de un reciente acuerdo, que aún debe ser firmado, que permitirá a militares estadounidenses usar siete bases en ese país, ha sido tomado como base por el venezolano Hugo Chávez, para armarse. Parece casi inevitable que se les unan otros países.
Para el caso, Bolivia confirmó que evalúa comprar aviones de combate a China o Brasil.
A ello se suma una donación de 10 aviones Mirage por parte de Venezuela a Ecuador, en tanto que Chile viene incrementando constantemente desde tiempo atrás su equipo bélico.
Brasil a la cabeza
A inicios de este mes, Brasil y Francia alcanzaron un ambicioso acuerdo de cooperación en materia de defensa que consolidará al país sudamericano como la primera e indiscutible potencia militar del subcontinente. Sumado a eso, recientemente el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva anunció una licitación para aviones de combate. Lula dijo que la fuerza aérea debe hacer una evaluación técnica de las tres ofertas que Brasil estudia, "pero la decisión (de compra) es política y estratégica y esa decisión es del presidente de la república y nadie más".
Chávez se arma
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, por su parte, suscribió un acuerdo para comprar un lote de misiles como parte de la cooperación militar que mantienen ambos países. Incluso, Rusia accedió a prestar a Venezuela más de 2,000 millones de dólares para comprar armas, incluyendo misiles tierra-aire, 92 tanques T-72 y sistemas de lanzamiento de misiles antiaéreos Smerch.
Caracas se ha convertido en un importante cliente de los fabricantes de armas rusos, a los que ha adquirido cazabombarderos Sujoi, helicópteros y 100,000 fusiles automáticos Kalashnikov por un valor total de 4,000 millones de dólares desde 2005.
El venezolano repetidamente en sus alocuciones afirma que los venezolanos deben estar preparados para romper sus relaciones diplomáticas con Colombia y alerta sobre supuestos planes para atacar Venezuela.
Aviones para Ecuador
Actualmente la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) analiza un ofrecimiento de Venezuela de donarle aviones Mirage 50, dijo el comandante de esa institución, general Rodrigo Bohórquez. "Está en trámite (la oferta) y tenemos que hacer un análisis minucioso de la parte operativa y logística (de las aeronaves)", manifestó el jefe militar citado por el diario El Universo. "Para nadie es desconocido la crítica situación en la que está nuestra Fuerza Aérea", agregó. "Los aviones Mirage y Kafir cumplieron su vida útil", apuntó Bohórquez. Además de 18 aviones Mirage F1 y varios Kafir, la FAE cuenta con aparatos Jaguar. El ofrecimiento venezolano coincide con la intención ecuatoriana de negociar la compra de 14 Mirage 50 a Chile.
Ecuador está en un proceso de modernización de sus Fuerzas Armadas para fortalecer el control en la frontera con Colombia, que en marzo de 2008 lanzó un ataque militar contra la guerrilla de las FARC en territorio ecuatoriano que derivó en la ruptura de relaciones diplomáticas. El gobierno ecuatoriano ha comprado 24 aviones de combate Súper Tucano a Brasil, que llegarán en 2010, así como radares, helicópteros y aeronaves no tripuladas. Además, también está negociando la compra de 12 aviones de combate Atlas Cheetah del tipo C (Mirage modificado) a Sudáfrica.
Milicia chilena
En Chile, la probable derogación de una ley que le entrega a las fuerzas armadas cuantiosos recursos provenientes de las ventas de cobre no afectaría sus gastos en armamento por cuanto cuentan con reservas por 3,100 millones de dólares.
A través de esa ley, los militares han renovado sus equipos y han dado de baja material obsoleto. Pero las críticas no han estado ausentes: Perú ha acusado a Chile de empeñarse en una carrera armamentista por la adquisición de aviones F-16, fragatas nuevas y usadas, cientos de tanques Leopard de fabricación alemana y modernos sistemas de comunicación.
La presidente Michelle Bachelet firmó recientemente un proyecto de ley que deroga la anterior, tras largos años de discusión. Y en su reemplazo somete a las fuerzas armadas a la aprobación anual de sus presupuestos por el Congreso.
El experto en temas de defensa Santiago Escobar estima que en los últimos 10 años se han gastado unos 6,000 millones de dólares en pertrechos gracias a los cuantiosos recursos que él les ha aportado como el cobre, el principal producto de exportación de Chile.
La ley que ahora se intenta derogar en el Congreso obliga actualmente al consorcio estatal Codelco, el mayor productor mundial de cobre, a entregar el 10% de sus ventas a las fuerzas armadas con un piso mínimo de unos 100 millones de dólares por cada una de las tres ramas.
Vecinos preocupados
El presidente de Perú, Alan García, al igual que el guatemalteco, Álvaro Colom, exprsaron ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) su preocupación por la "locura" del armamentismo que ha emprendido la región.
García insistió nuevamente en la urgencia de parar la carrera armamentista que dijo se ha iniciado en Sudamérica desde hace cinco años con compras en gastos militares ascendentes 23,000 millones de dólares y gastos en mantenimiento de armamento de 153,000 millones de dólares.
Por su parte, Colom dijo que "en Latinoamérica, que nunca ha sido maá pacífica ni más democrática, este año se destinarán casi 60,000 millones de dólares al gasto militar en una región con una escolaridad promedio de 7 años y una pobreza que afecta a más de 200 millones de habitantes".
Antes de estos dos mandatarios, la secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton también había señalado esta situación. "Urgimos a Venezuela a que sea transparente, clara" acerca del objetivo de esas compras de armas, dijo Clinton.
"Esperamos que podamos ver un cambio de actitud", añadió. Sin embargo, para los mandatarios que encabezan esta carrera armamentista no hay de que preocuparse. Para Hugo Chávez, Clinton está "totalmente perdida".
El brasileño Lula da Silva, por su parte, niega que exista una carrera armamentista en América del Sur por las recientes compras bélicas de varios países.
"No creo que haya una señal o hipótesis de carrera armamentista en América del Sur, cada país necesita un mínimo de cuidado y un mínimo de sistema de defensa para resguardar la seguridad de sus fronteras", declaró.
Mientras Chile apuesta por la capacidad disuasiva de su país, como una de las condiciones que le permite mantener la paz externa con sus vecinos.
* Conflicto Sudamerica:
Venezuela alega que su adquisión de armas es para defenderse de una eventual invasión de Estados Unidos, aunque también por el creciente conflicto con Colombia en materia política y disputas territoriales marítimas.
Chile mantiene disputas territoriales marítimas con Perú, que reclama más de 40,000 kilómetros de espacios marinos y puso el caso ante la Corte Internacional de Justicia.
Perú y Ecuador mantienen disputas territoriales, de hecho el último conflicto armado en Sudamérica fue justamente entre peruanos y ecuatorianos en los años 90 del siglo pasado.
Brasil busca modernizar todo su aparato militar como parte de sus ambiciones de convertirse en un potencia mundial. Asimismo afirma que quiere proteger sus recientes descubrimientos de petróleo en aguas profundas del Atlántico, así como las Amazonas.
Argentina y Uruguay son los países que se han mantenido al margen de la carrera armamentista, junto a Paraguay que carece de recursos para renovar su aparato de guerra.