Honduras
En julio, la Liga Nacional arrancó con las arcas en números rojos de seis de sus afiliados. Victoria, Hispano, Platense, Vida, Savio y Real Juventud iniciaron la primera fecha arrastrando deudas del torneo pasado y, al inicio de la segunda vuelta, la situación se ha vuelto insostenible.
Las finanzas de los clubes registraron pérdidas de miles de lempiras, en buena parte debido a una disminución del ocho por ciento en concepto de taquillas en comparación con el torneo anterior.
Mario Prieto, el presidente de la Liga Nacional que lleva las estadísticas del torneo, esta vez se encuentra impresionado porque las asistencias son menores y los gastos mayores. Su teoría es la siguiente: "El problema no está en la ausencia de los aficionados en los estadios, porque quienes mantienen a los equipos son los patrocinadores; la crisis financiera que vive el país hace que los patrocinadores se retrasen con los pagos y ahí está el problema".
Savio: reír o llorar
De los equipos pequeños, los Toros del Deportes Savio son los que tienen menos problemas económicos. Su fusión con el Tampico Madero de México les permitió ampliar el costo de su planilla, sin embargo, este último mes les han quedado mal a sus jugadores.
Su principal fuente de egresos lo constituye la reparación del estadio Miraflores. "No hemos pagado a tiempo porque invertimos en el estadio y eso nos ha afectado en los ingresos, pero también algunos patrocinadores están retrasados con sus pagos y estamos esperando aportes de gente que nos ayuda", explicó Sergio Reyes, presidente del club.
Savio gastó cuatro millones de lempiras en cambiar la grama a su sede, pero el mantenimiento ha sido algo con lo que no contaban, al tiempo que Juan de Dios Castillo, DT de Motagua, dijo que "es lamentable que la Liga permita jugar en este tipo de canchas, que no abonan al espectáculo y donde se pueden lesionar los futbolistas". En este instante, los Toros adeudan un millón de lempiras en planilla.
Un negocio que no arranca
Real Juventud, luego de fusionarse con el Atlético Gualala, pagó a la Liga Nacional 750 mil lempiras en concepto de garantía y resolvió que su planilla mensual sería de 700 mil. Transcurrió junio y julio con algunos retrasos en los salarios, pero nada grave, pero en agosto la cosa se puso negra ya que los malos resultados y las bajas taquillas desmotivaron a los patrocinadores, que aportan casi 500 mil lempiras del capital del club.
"Las taquillas ayudan en parte, pero solo sirven a menguar algunos compromisos", expresó Walter Duarte, directivo del Patepluma. Aparte de los sueldos de los futbolistas, el Real Juventud le debe 100 mil lempiras a Rubén Guifarro, DT que fue cesado del club.
Vida ya no sepuede sostener
Para el Rojo, las deudas ya son parte del diario vivir. En los últimos años, el equipo ceibeño ha estado vegetando en el torneo, peleando por no descender; haber entrado en las semifinales el torneo pasado, solo aumentó sus deudas, ya que todavía no cancelan los premios por la liguilla.
"No hemos pagado dos meses porque la Leyde nos debe 400 mil lempiras, sé que el compromiso existe y estoy tratando de cumplirles", dijo Carla Dip, la presidente; además de Leyde, los Cocoteros reciben dinero de Banco Continental, Tigo, Sotel y Repuestos del Atlántico.
Vida le debe 1.5 millones de lempiras a los jugadores y 100 mil a Nahún Espinoza, el DT que lo salvó del descenso. "En estos 69 años, ningún presidente en la historia del Vida ha puesto más dinero que yo", retó Dip.
Crónica de una muerte...
En materia de deudas, Hispano es el experto. Debe más de dos millones de lempiras y vive su momento más oscuro. La crisis comenzó cuando se terminaron los 24 millones por la venta del ya desaparecido estadio Hispano.
Los Burritos no fueron capaces de mantener una planilla millonaria y el equipo de Comayagua debe 1.6 millones en salarios atrasados, 159 mil al entrenador Héctor Vargas, 48 mil a José Burgos, 80 mil a Kerpo de León, 500 mil por los derechos de Rigoberto Padilla y 50 mil por no haberse presentado al encuentro frente a España. La única opción es vender un terreno cercano a Palmerola, por un total de 14 millones.
El presidente del equipo, José María Martínez, ha tenido que poner de su bolsa para pagarle a los futbolistas, pero se le agotaron sus ingresos. "Yo me he comprometido con los jugadores a pagarles dos meses antes del próximo juego ante Vida y esa carta es algo legal, si ellos no confían, pues creo que no hay nada que hacer".
* El antecedente: En el torneo 2004: El Real Patepluma de Santa Bárbara fue desafiliado de Primera al no poder cumplir con sus obligaciones económicas. Sus jugadores se fueron a una huelga de hambre para exigir su dinero.