Honduras
El panorama internacional para Honduras sigue cambiando.
El gobierno de México, a través de su canciller, Patricia Espinosa, sostuvo que en el caso de Honduras, el gobierno mexicano no defiende individuos como es el caso del mandatario depuesto Manuel Zelaya.
Espinosa explicó que en este asunto México defiende sus valores y la vigencia de las instituciones democráticas.
Sin mencionarlo por su nombre, la canciller descartó que los esfuerzos mexicanos sean en favor del presidente depuesto en ese país, Manuel Zelaya.
Recordó que desde antes de lo que ella llamó la ruptura del orden constitucional, México había iniciado gestiones diplomáticas para enfrentar un proceso que auguraba graves consecuencias regionales.
España y Europa
Por su lado, el gobierno español recordó ayer al gobierno hondureño que las relaciones entre ambos países siguen "vigentes" y que las autoridades actuales deben "respetar" a los diplomáticos y funcionarios españoles, a la espera de que regrese el embajador español.
"Las relaciones diplomáticas entre España y Honduras se encuentran plenamente vigentes y, por ello, la embajada y los servicios consulares de España en Honduras van a seguir cumpliendo las funciones que les son propias", recordó en un comunicado el ministerio de Asuntos Exteriores.
El recordatorio tiene lugar después de que las autoridades hondureñas impidieran el domingo la entrada al país de dos funcionarios de la embajada española en Honduras que regresaban de vacaciones, junto a otros dos funcionarios de la Organización de Estados Americanos (OEA).
La decisión se tomó después de que el gobierno de Roberto Micheletti anunciara que prohibiría la entrada a diplomáticos de Argentina, España, México y Venezuela en el país hasta restablecer las relaciones diplomáticas entre esos países y las nuevas autoridades hondureñas.
Pero "el embajador español está acreditado ante el gobierno legítimo" hondureño de Manuel Zelaya, precisaron fuentes diplomáticas españolas.
El embajador español en Honduras, Ignacio Rupérez, se encuentra actualmente "en El Salvador esperando a volver a Tegucigalpa" y "se está esperando a que se reúnan las circunstancias" para su regreso, añadieron las fuentes a la AFP. El miércoles pasado, la OEA decidió el regreso de los embajadores a Honduras para apoyar el diálogo entre las partes tras la vuelta del presidente depuesto, Manuel Zelaya, a Tegucigalpa.
El regreso se decidió después de la salida de los representantes diplomáticos, tras la sucecisón presidencial, que fueron llamados a consultas por sus gobiernos.
El Ejecutivo también recuerda a este respecto que "llamar a consultas a un embajador no significa ruptura de relaciones".
Mientras la cónsul española en Tegucigalpa presta "asistencia consular" al español Antonio Porta, declarado culpable el martes en Honduras por "sedición y daños agravados". El español viajó a Honduras para conocer a una mujer con la que había contactado por Internet y fue detenido durante unos disturbios callejeros, aunque no tiene nada que ver con ellos, según su familia.
Entre tanto la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, pidió al gobierno de Roberto Micheletti una actitud "más constructiva" y que permita la vuelta al país de los embajadores europeos, lo que, en su opinión, ayudará a iniciar un diálogo.