Honduras
El "familión" diplomático que el gobierno de Manuel Zelaya impuso en su administración parece ser más grande de lo que se pensó.
Documentos oficiales de la Cancillería de la República a los que accedió EL HERALDO revelan que más de una docena de ministros y altos funcionarios lograron colocar a familiares y amigos en puestos claves del servicio exterior.
Los nuevos casos
Según los nuevos informes en poder de EL HERALDO, Hugo Noé Pino, ex ministro de Finanzas, colocó a su hijo Hugo Noé Bustamante como consejero en asuntos turísticos en la Embajada de Honduras en Washington, con un salario mensual de 4,846.95 dólares, según la fuente de Cancillería.
Esta misma versión asegura que la vicecanciller Patricia Licona benefició a su hija, Camila Reina Licona, con una "beca" mensual para que lograra estudiar en el exterior.
El documento señala que Reina Licona "recibe de parte del gobierno de Honduras la suma de 2,000 euros mensuales para que pueda realizar sus estudios en la Universidad de Salamanca, España".
El Director de la Unidad de Contratación del Estado, Francisco Sibrian, colocó a su hermano Alejandro Sibrian Bueso, como agregado en la Embajada en Washington con 4,000 dólares.
Sibrian logró que Zelaya nombrara a su esposa, Valeska Navarro de Sibrian, como secretaria general de la Cancillería.
También fue nombrada en el servicio consular una amiga del ex canciller Milton Jiménez, Shirley Fabiola Villalobos Bendaña.
Ella era agregada de turismo en el Consulado de Honduras en Miami, y ganaba 4,000 dólares.De acuerdo a las consideraciones de Rafael Leiva Vivas, director de la Academia Diplomática de la Cancillería, en este gobierno se abusó del nombramiento de personas afines a los ministros del gobierno.
Rodolfo Pastor también tenía su hijo como Ministro y Encargado de la Sección Política de la Embajada de Honduras en Washington, ganando 4,500 dólares. Carlos Orbin Montoya no se quedó atrás, su hijo Juan Carlos Emanuel Montoya Castro era Primer Secretario ante la OEA, con un salario de 4,189 dólares.