Honduras
El "enjambre" de periodistas nacionales e internacionales que se apostaban en las cercanías de la Embajada de Brasil ya desapareció y solo se puede observar los cordones de seguridad.
Los comunicadores sociales solo aparecen por algunos momentos, hacen tomas de lo que ocurre o hacen algunas entrevistas a los voceros policiales. Los que permanecen por mayor tiempo en el lugar son los representantes del Comité de Derechos Humanos, pues son los que se encargan de entregar los alimentos a las personas que se encuentran en el interior de la representación diplomática en la capital hondureña.
Tres veces al día llegan hasta el portón principal de la Embajada a entregar los alimentos a casi medio centenar de personas, que aún se mantienen acompañando al depuesto mandatario Manuel Zelaya Rosales.
"Aquí todo es de relativa calma pues desde hace varios días no se presenta ningún tipo de inconveniente y si se llega a presentar para eso estamos los miembros de la Policía y del Ejército y dar seguridad a los bienes y a las personas" dijo Daniel Molina, vocero de la Secretaría de Seguridad.
Observan
"Lo que sí se ve con frecuencia es a personas que llegan a observar qué es lo que realmente ocurre pero al ver que todo está tranquilo, rápidamente se van ya que no hay acceso a que puedan pasar los cordones de seguridad que se han establecido", reiteró el oficial de Policía.
Otros llegan como turistas y toman fotos y luego se marchan.
Los negocios que se encuentran en la zona están funcionando en el horario establecido, por lo que no existe ningún inconveniente en las actividades laborales.
Para el caso, las personas que residen en la colonia Palmira, cerca de la sede diplomática, circulan sin mayores problemas. Los policías y militares ya identifican a las personas que tienen sus viviendas en el lugar y solo basta con presentar una identificación y bajar los vidrios de las puertas de los automóviles para poder pasar. La medida se toma por cuestión de seguridad ya que lo que se pretende es evitar que entren personas extrañas a la zona y en especial a las cercanías de la sede diplomática.
Seguridad
Desde el primer día las medidas de seguridad que se han implementado son extremas.
No pueden ingresar algunos productos al interior del inmueble, por lo que en el primer retén deben ser devueltos. Para el caso, en los últimos días no se permite el ingreso de algunos churros, galletas ni mucho menos cigarrillos.
Las personas que sí tienen libre acceso son los fiscales del Ministerio Público, altos oficiales de la Policía y Ejército, miembros de las Naciones Unidas, personal de la Embajada brasileña y últimamente los miembros de la comisión negociadora que nombró el ex presidente Manuel Zelaya Rosales. Pero todos ellos pasan por un estricto control de revisión, pues no se les permite ingresar ningún tipo de alimentos ni otro tipo de artículos que ellos consideren que pueden llevar a los zelayistas, que desde el pasado 21 de septiembre se encuentran acompañando al depuesto presidente.
"Nosotros estamos para colaborar con todas las personas que están autorizadas para ingresar, pero aquellas que no tienen nada que hacer simplemente se les niega el acceso porque esas son las órdenes superiores", concluyó Daniel Molina.