Honduras
Si la penúltima fecha de la hexagonal fue de infarto, ¿cómo llamarle al último compromiso de la eliminatoria?
Un día después del cataclismo de la Selección Nacional, Estados Unidos se volvió el rival más odiado para Honduras, sin embargo, hoy se le apoya y se espera una victoria sobre Costa Rica.
Ese es medio boleto para el mundial, lo otro depende de Honduras.
Estados Unidos recibe a los ticos con el viento a su favor, viene de vencer a Honduras en el que era su fortín impenetrable, juega bajo sus reglas y tiene un excelente equipo. Es un alivio para ellos finalizar la hexagonal en su casa sabiendo que su nombre ya se registró en Sudáfrica. Bob Bradley quiere que esto se termine para comenzar a planificar el viaje al mundial. "Fue importante ganar la clasificación en Honduras, pero nos queda un último compromiso que también queremos ganar", dijo. "Aún tenemos el mismo deseo de vencer".
el objetivo es el primer lugar
Los norteamericanos quieren terminar primeros de grupo, no les gusta ser el segundón del área.
Esa es la principal motivación para vencer a Costa Rica. "Es importante terminar como primero de grupo porque es algo que nos enorgullecería mucho porque hay que tratar de ser los mejores, creo que en el partido contra Costa Rica lo podemos lograr", agregó el DT. Los norteamericanos no están interesados en eliminar a Honduras, no les importa quién está debajo de ellos. Tampoco se prestan para jugarretas, así que esperamos que jueguen con todo su poderío hoy en el RFK Stadium.
"Nosotros vamos a entrar con todo el respeto que merece Costa Rica. Es nuestra casa así que no vacilaremos en ganar".
Una tarea dura
Costa Rica intentará ganar a como dé lugar en Washington. Una derrota sería imperdonable para ellos. Los deja de cara al repechaje y tendrían que rezar porque Honduras pierda en el Cuscatlán contra El Salvador.
El boleto directo será de ellos solo si vencen a la potencia de Concacaf. No importa el marcador. René Simoes enfatizó que ahora solo tiene la vista fija en el país de las barras y las estrellas. "Es el partido de nuestra vida. Tenemos que estar en un 100%, no un 90%. Es un juego totalmente diferente al de Trinidad y Tobago; afuera tenemos que ser fuertes y controlar el partido con inteligencia y una transición rápida", comentó. Los estadounidenses han sido invencibles en casa y las estadísticas los respaldan. El equipo gringo no ha perdido en su patio en esta hexagonal y Costa Rica quiere cambiar eso, la posibilidad está ahí, hoy se sabrá si se escribe una diferente historia o ya una vieja conocida.