El Salvador
Ese "¡Honduras, Honduras, Honduras!" nos persigue por todas partes. La calles de la capital salvadoreña están siendo invadidas por muchos catrachos que buscan, junto a su amada Selección, el pase directo a Sudáfrica.
"San Sivar" descansaba entre sus laureles, se intoxicaba con su pesado tráfico y todo parecía normal a las 5:00 PM de ayer martes, previo al juego de esta noche; pero, de repente, cerca de las 6:15 PM comenzó un total aguacero con el grito de nuestro país.
Cerca de 23 aficionados dejaron su marca presente en el coloso Cuscatlán y tuvieron un mano a mano con los aficionados y revendedores salvadoreños, que permanecen desde el domingo en el estadio... porque no quieren regalar nada.
Así se vive en esta ciudad, que se espera sea invadida por unos nueve mil catrachos. "Yo vengo desde San Pedro Sula, raza, y vengo confiado en que ganaremos y nos llevaremos el boleto de entrada; viajé 11 horas porque no tengo la comodidad ni los recursos de otros, pero quiero estar con la Selección", dijo Carlos Ortega, un catracho que se vino ayer sin más que sus sueños e sus ilusiones.
Para el sur...
Acá estamos en la latitud sur. El Salvador es el sur y el mundial es el mundial de Sudáfrica. ¿mucha coincidencia, no?
Es por eso que la Federación Salvadoreña (Fesfut) ha decidido colocar a los catrachos en las zonas sur del Monumental Coloso de Montserrat.
"Les pedimos a los catrachos que compren Tribuna Sur, Platea Sur, Sol Sur y Palco Sur, para que así estén un poco alejados de los salvadoreños, que se tomarán Sol Centro. De esta forma, los catrachos tendrán de cerca el banco de suplentes de Honduras", dijo el costarricense Jorge Ortega, comisario del partido.
Aguanta, corazón catracho
No se espera un llenazo de salvadoreños en el estadio, pero sí una buena presencia de hondureños.
"Hasta ahora se han vendido unos 39 mil boletos para el partido, pero teníamos a disposición unas 48 mil entradas", dijo Karina Hernández, jefa de prensa de la Fesfut.