Honduras
La historia de gloria de Osman Chávez comenzó a escribirse hace poco tiempo. Porteño cien por ciento, Osman llegó un día (hace ya tres años) a la capital, invitado por un grupo de amigos que organizaban esa noche de navidad un futbolito.
Entre los invitados estaban Ramón Maradiaga. Al histórico le bastaron minutos para darse cuenta de lo que tenía enfrente. Al final del juego, Primi llamó al grandulón, lo invitó a unirse a la pretemporada de Motagua (equipo que en aquel entonces dirigía) y ahí comenzó todo...
Un campeonato nacional, uno centroamericano y la ansiada convocatoria a la H.
Lo de Osman se ve de lejos. Es ordenado, disciplinado, hombre de hogar, cristiano y ante todo... una mole. Con varios partidos ya curtidos en el uniforme, el Tierno (como lo bautizaron el en puerto por una novela que le gustaba: "El niño que vino del mar") se ha acomodado a la perfección en el esquema de don Reinaldo Rueda. Ahora dice que no sabe qué hará al final de la celebración mundialista. "Jamás me había puesto a pensarlo", dijo.
Lo cierto es que el 14 lo espera un vuelo directo a Inglaterra, donde hará prueba, pero aseguran se quedará.
Quizá y la celebración la tenga que extender hasta el continente europeo, quizá la haya adelantado aquí. Este es Osman Chávez, el Tierno, como le dicen muchos de cariño; pero luego de tres años intensos y decorados con título nacional, centroamericano y mundialista, siento que, la verdad, ya creció y mucho...