Honduras
La capital se volvió loca por la llegada de la Selección Nacional. Eran las 8:30 de la mañana cuando empezaron a llegar los primeros aficionados catrachos.
El sol ya empezaba a calentar y una avanzada de hondureños venía en camino. Las caras de la hinchada denotaban un claro agotamiento físico por la celebración de la noche anterior.
Una avalancha
La euforia estalló cuando se asomaron por una pequeña ventanilla los legionarios Wilson Palacios y Maynor Figueroa. La gente se volvió loca al mismo tiempo que gritaban "Honduras, Honduras, Honduras" y sonaban sus chipotes a más no poder. A las 9:30 de la mañana se vino el caos, los aficionados rompieron el cerco policial y burlaron todas las fronteras que los separaran de los jugadores. La situación se volvió caótica cuando la multitud casi rompe el vidrio de la puerta de desembarque.
Unos mil aficionados invadieron la sala por donde arriban los vuelos internacionales e hicieron una fiesta alrededor de los jugadores. Rambo quiso celebrar con la gente y se quedó firmando autógrafos sin ningún temor. "Rambo, firmame esta camisa loco", le decían chicos y grandes. "Pará, pará que para todos hay, tranquilo", les contestaba León.
No podían salir
Ante tanta locura por los aficionados, los federativos decidieron que los futbolistas tenían que salir por la puerta diplomática. Era demasiada locura la que se vivía en el Toncontín. En las afueras del aeropuerto, un autobús de la ruta Popular-Miraflores aguardaba a los futbolistas. El jefe de prensa Edwin Banegas comentó que, "decidimos venirnos en este transporte como muestra de humildad. Con esto demostramos que la Selección es del pueblo". En eso aparecieron los jugadores uno a uno por una pequeña puerta.
Más tarde salió el entrenador Reinaldo Rueda, quien se subió en una patrulla para firmar autógrafos. "Gracias a ustedes por apoyarnos, este logro es de ustedes", finalizó y partieron hacia el bulevar Fuerzas Armadas.
* El autobus: La Selección Nacional viajó en un autobús de la ruta Popular-Miraflores desde el aeropuerto Toncontín a la Casa Presidencial. Los futbolistas solicitaron irse en un bus de ruta para demostrar su humildad.