Honduras
Las mujeres hondureñas han abierto la lucha en procura de lograr el 50 por ciento de participación tanto en la actividad política como en la gestión pública.
Armadas de ollas y cacerolas se prestan a hacer bulla en los bajos del Congreso Nacional para exigir que se apruebe una reforma a la Ley de Equidad de Género que suba de 30 por ciento a 50 por ciento la cuota de participación de la mujer en las planillas de cargos de elección popular, directivas de los partidos y puestos en la administración pública.
La reforma fue presentada al CN por el diputado del Pinu, Toribio Aguilera, que planteó además que del presupuesto de los partidos políticos se creen partidas para educar a las mujeres y otra asignación para apoyarlas en la estrategia para llegar al electorado.
Aguilera agregó que las mujeres juegan el papel de madre y esposa, su sentido de responsabilidad y sensibilidad es mayor que el de los hombres. Esa es una causa más que justificada para reconocerles su igualdad de derechos, acotó el congresista.
Un estudio revela que las mujeres constituyen el 51.4% de la población total, el 52.1% de las personas en edad de trabajar, realizan el 94% del trabajo doméstico reproductivo que sostiene las unidades familiares en todo el país, representan el 33.7% de la población económicamente activa, aportan el 51.2% del trabajo mercantil y no mercantil, y están a cargo de la jefatura de uno de cada cuatro hogares a nivel nacional.
En cambio, ocupan menos del 10% de las diputaciones en el Congreso, reciben en promedio un ingreso equivalente al 42% del que obtienen los hombres, y tienen limitado acceso a la propiedad y control de los recursos económicos y productivos.