Estados Unidos
El Consejo Permanente de la Organización de Estados (OEA) emitió ayer una declaración en la que exige al gobierno de Micheletti y a las Fuerzas Armadas que cese el hostigamiento contra la embajada de Brasil en Tegucigalpa y contra sus ocupantes.
Manuel Zelaya y decenas de seguidores se refugian en esa sede desde el pasado 21 de septiembre. Desde ahí, Zelaya hizo llamados a la insurrección y a la violencia. "Patria, restitución o muerte" dijo Zelaya a miles de seguidores, quienes horas más tarde protagonizaron vergonzosos actos de violencia y vandalismo. "El Consejo Permanente denuncia y condena enérgicamente las acciones hostiles", dice la declaración, ya que se afecta "física y psicológicamente" a sus ocupantes. El Consejo pide además la "finalización inmediata de tales acciones, el respeto de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y de los instrumentos internacionales sobre derechos humanos".
En ese sentido, piden que se retiren las fuerzas "represivas de los alrededores de la Embajada del Brasil en Tegucigalpa, sin descuidar la debida seguridad de la misión". En la parte final de la declaración, también exhorta a "proseguir el diálogo ya avanzado en Honduras, dentro de los términos de la propuesta del Acuerdo de San José, sin intentar abrir otros temas diferentes a aquellos contenidos en dicha propuesta".
Chavistas
Horas antes, el representante alterno de Estados Unidos, Lewis Amselem, advirtió al régimen de Roberto Micheletti que Washington podría incrementar la presión en su contra si no se toma en serio las negociaciones que iniciaron hace dos semanas. "Las negociaciones no deben servir para ganar tiempo", señaló Amselem. "El régimen de facto no se ha mostrado tan flexible o favorable a un compromiso como el presidente Zelaya", subrayó. Más vehemente, el representante de Venezuela, Roy Chaderton, se preguntó: "¿Hasta cuándo un mequetrefe como el personaje Micheletti se burla de la comunidad hemisférica?"
Acusó a la Organización de Estados Americanos (OEA) de estar "bajo el síndrome del equilibrio y del diálogo", mientras el régimen de facto viola los derechos humanos.
"La OEA no se indigna, en nombre de mi gobierno quiero decirle que estamos llenos de indignación", dijo el embajador chavista. Curiosamente, Chaderton habló en sentido crítico de represión, dictaduras y hasta atentados a la libertad de expresión en Honduras, tres problemas graves que el régimen también enfrenta en Venezuela. "Me pregunto cuán obligados estamos a guardar un equilibrio donde continuemos hablando de ambas partes, llamando a ambas partes al diálogo, dogmatizando el diálogo", dijo.
Cabe destacar que el ex militar golpista Hugo Chávez se ha mostrado enemigo del diálogo, incluso desde el momento en que Washington designó a Costa Rica como mediador.
Sin entrar en detalles, el venezolano advirtió que "quizá no nos demos cuenta de que pueden ocurrir estallidos mayores en Honduras", dijo.
"Estamos tratando de desarrollar un diálogo con gente que sabemos que es de mala fe", se quejó por su parte el boliviano José Pinelo. El representante de Evo Morales propuso una resolución de repudio al hostigamiento de la embajada de Brasil en Tegucigalpa.
El régimen "ha ido mejorando sus técnicas de tortura contra todos aquellos que se encuentran en la embajada", señaló el representante brasileño, Ruy Casaes, quien hizo un recuento detallado del hostigamiento a la sede diplomática.
* Brasil: Brasil sigue sin aclarar su participación en el ingreso de Manuel Zelaya al país. EE UU responsabilizó por la violencia a todos los países que ayudaron.