Honduras
Telarañas, calabazas, momias, arañas y criaturas espeluznantes han salido estas últimas semanas del baúl de los recuerdos.
La exportada tradición de celebrar Halloween en la capital parece haber renacido este año, a pesar de la crisis política que agobia al país desde hace 4 meses.
"Aunque es una tradición estadounidense, en mi familia la hemos celebrado durante mucho tiempo; para nosotros no tiene ningún significado, nada más que la oportunidad de divertirnos en familia", dijo Roberto Maldonado, un capitalino residente en la Miraflores.
Aunque comercialmente Halloween no ha recuperado la fiebre de antaño, esta vez, en relación al año pasado, parece haberse levantado de las cenizas.
El ambiente en una buena cantidad de tiendas y restaurantes, en su mayoría de comida rápida, está decorado de calaveras, muertos vivientes, calabazas y hasta pequeños diablillos.
Resurge en el comercio
Según dueños de tiendas capitalinas, las ventas han aumentado este año en relación con 2008.
Calabazas huecas con velas, bolsas para dulces con las que los niños practican el famoso "truco o trato" , vasos tallados con imágenes de calaveras y disfraces escalofriantes, entre
otros, han sido adquiridos por los capitalinos.
"Es una tradición totalmente norteamericana; en nuestra tienda los disfraces, dulces y globos, entre otros, se han agotado de una manera rápida, al grado que hemos tenido que sacar nueva mercadería", dijo Dévora Faraj, propietaria de Debie’s Corner en el mall Multiplaza.
Fiesta pagana
Para los cristianos, la noche de brujas es una fiesta pagana determinada por la cultura estadounidense, que viene a empobrecer el bolsillo de muchos y llenar el de otros.
El padre Carlos Magno Núñez, canciller de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, calificó la celebración como una fiesta de consumismo sin ninguna importancia para la Iglesia Católica, ya que no es propia de los hondureños.
"Esta es una fiesta donde las personas celebran disfrazadas, lo que se vuelve un consumismo general que genera mucha ganancia para los dueños de tiendas y centros comerciales, lo que da como resultado que se llenen los bolsillos de algunos y se empobrezcan los de otros", explicó Núñez.
Según Núñez, la tradición es una forma pagana de contrarrestar la fiesta de todos los santos que se celebra el 1 y 2 de noviembre.
"Les pedimos a los fieles sentar las raíces en el cristianismo, que es el que nos ha predicado el señor Jesús", sentenció.
Aunque se trata de una tradición importada, para muchos capitalinos es una forma de diversión sana.
Marjorie ávila, una joven estudiante de Odontología, de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, es una de ellos. "Considero que es una manera sana de entretenimiento; el hecho de que las personas se disfracen esa noche no tiene nada de malo, hay lugares en esa fecha donde muchas personas visitan las discotecas y hay hasta concursos", dijo.
Y es que el consumismo imperará mañana; el propio alcalde Ricardo Álvarez anunció que ese día habrá personal del Juzgado de Policía supervisando los centros de diversión nocturna para dar mayor seguridad a los capitalinos, para que se respete la ordenanza Madrugada Segura. Aunque él afirma que no forma parte de sus costumbres.
"Respeto el gusto de los capitalinos que disfrutan disfrazarse, soy una persona católica y no participo en esas celebraciones", dice el alcalde.
Origen de la tradición
Halloween o noche de brujas es una fiesta importada que se celebra principalmente en Estados Unidos, el 31 de octubre. Tiene origen en la festividad celta del Samhain y es una antesala de la festividad cristiana del Día de todos los Santos que, según el calendario católico, es el 1 de noviembre.
En gran parte es una celebración secular, aunque algunos consideran que posee un trasfondo religioso. Los inmigrantes irlandeses transmitieron versiones de la tradición a América del Norte durante la gran hambruna irlandesa de 1840.
La mezcla de cultura trasciende centenares de países donde se celebra en las calles y en los hogares, ubicando calabazas, motivo ornamental típico de esta celebración, o brujas con escobas y gatos erizados que dan la aparencia de asustados por fuerzas paranormales.
* Centros nocturnos: Para muchos capitalinos, esta noche es para divertirse sanamente en discotecas y otros centros nocturnos. Para otras es una nociva tradición pagana.