Honduras
La comunidad internacional vigilará que el acuerdo firmado la noche del jueves, que allanó el camino para el fin de la crisis política, se cumpla por las dos partes que lo suscribieron.
Thomas Shannon, subsecretario de estado de EE UU para América Latina, declaró ayer que están dispuestos a dar "garantías" de que el acuerdo será respetado. El funcionario, que visitó el país el miércoles y jueves pasado para promover el restablecimiento de las negociaciones que había entrado en "receso", ofreció una teleconferencia desde Washington, Estados Unidos.
Shannon reiteró que Estados Unidos y la comunidad internacional respaldarán la decisión que tome el Congreso Nacional respecto a la posible restitución del ex presidente Manuel Zelaya.
Shannon propició la firma del Diálogo Guaymuras el pasado jueves, en el que se decidió remitir al Congreso la situación de la posible restitución del ex presidente. Zelaya fue derrocado el pasado 28 de junio por intentar imponer una asamblea nacional constituyente para reformar la Constitución y cambiar la forma de gobierno. Su lugar lo ocupó Roberto Micheletti, quien en ese tiempo era presidente del Congreso Nacional.
Durante cuatro meses se desarrollaron dos intentos por alcanzar una solución. El primero de ellos fue el acuerdo de San José que impulsó Óscar Arias, presidente de Costa Rica. El segundo fue el Diálogo Guaymuras, que llegó a un feliz término el pasado jueves con la firma de ambas partes.
Hay un compromiso
Shannon declaró que "(tanto Micheletti como Zelaya) se han comprometido a respetar la decisión del Congreso".
El acuerdo firmado obliga a las partes a respetar y reconocer el proceso electoral de noviembre, así como las autoridades que salgan electas. En algún sector de la población existe el temor de que si Zelaya es restituido antes de las elecciones generales, podría convocar a una asamblea nacional constituyente y de esa forma continuar buscando la culminación de su proyecto político.
El plan inicial de la constituyente era auspiciado por el ex militar golpista y ahora presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
El acuerdo firmado obliga a las partes a renunciar a reformar la Constitución en lo irreformable y a olvidarse de instalar una constituyente.
El subsecretario de Estado declaró que "reconocen que es el Congreso es el que tiene que decidir cuándo y cómo debería retornar Zelaya al poder y los dos conocen que es una cuestión política que tiene que ser resuelta políticamente".
A renglón seguido apuntó que lo importante es que hay una amplia esperanza de que los dos respetarán la decisión, sea cual sea, pues el Congreso puede tomar dos decisiones y no solo una, como se ha creído.
La primera es decretar la restitución de Zelaya en el poder o, por el contrario, negar esa posibilidad.
Elecciones generales
Desde ya hay amenazas que de ocurrir lo segundo, los dirigentes y simpatizantes de Zelaya insistirían en boicotear y no reconocer las elecciones del 29 de noviembre.
Sin embargo, Shannon, que también había acompañado la comisión de cancilleres de la OEA que fue "testigo de honor" en la instalación del Diálogo Guaymuras el 7 de octubre, expresó que el acuerdo fue firmado por las dos partes y debe respetarse.
Fue un acuerdo hecho por los hondureños para los hondureños, no hubo imposiciones, afirmó.
Pero extraoficialmente se comentó que el funcionario presionó a ambas partes para que firmarán un acuerdo que allanara el camino hacia una salida definitiva.
Estados Unidos suspendió la ayuda económica que otorgaba al país, además suspendió la emisión de visas en Tegucigalpa y canceló visas a funcionarios, empresarios y jueces que apoyaron el actual gobierno.
Shannon se reunió con el presidente Micheletti en la madrugada del jueves, luego de la firma del acuerdo. También sostuvo un corto diálogo con el ex presidente Zelaya, que se encuentra en la embajada de Brasil desde el 21 de septiembre pasado.
A ambos les reiteró que con la firma de este acuerdo se acuerpa el camino de unas elecciones "pacíficas" y respaldadas por la comunidad internacional.
En ese sentido destacó la labor de la Organización de Estados Americanos (OEA) en este proceso de diálogo. La OEA se ha comprometido, igual que otros países del mundo, a enviar observadores para las elecciones que se celebrarán en menos de un mes.
* Las claves:
Intervención. Shannon aclaró que Estados Unidos nunca pretendió intervenir en la crisis, simplemente quiso acercar a las partes, ser un facilitador del diálogo.
Intereses. Comentó además que el interés de la comunidad internacional en el caso de Honduras se debió a los principios democráticos que comparte el país con el mundo.
Reconocimiento. El subsecretario de estado considera que con la firma de este pacto Honduras tendrá de nuevo el reconocimiento de la comunidad internacional.