La sonrisa más enigmática del arte en tamaño récord: casi 250 adultos y colegiales de Wrexham, en Gales, copiaron el cuadro de Leonardo da Vinci en una superficie de 240 metros cuadrados, casi 50 veces más grande que el original.
Aunque el registro de los récord Guiness no había podido confirmar si la nueva pintura cumple los requisitos para formar parte de su lista, la organización afirma que la pintura es el doble de grande que la mayor copia realizada hasta ahora, del artista Rolf Harris en 2005.
En el caso de la Mona Lisa galesa, la artífice fue la artista Katy Webster, que dibujó el boceto sobre el que luego se pintó. En total, sus colaboradores necesitaron 1,000 horas y 86 litros de pintura. Solo en la cara tardaron una semana, dijo Webster.
SECRETO DE LA SONRISA. Científicos españoles han resuelto el misterio de una de las sonrisas probablemente más conocidas del mundo, la de la Mona Lisa de Leonardo Da Vinci. Y es que, uno de los mayores encantos que recoge esta imagen es que cambia en función de cómo se la mire, puede estar tan radiante y sonriente, como seria. El estudio, publicado en ‘New Scientist’, responde a estos ‘cambios de humor’ de la protagonista: el ojo humano es capaz de enviar señales mezcladas al cerebro.
Es decir, la sonrisa de Mona Lisa es de una u otra forma en función de cómo las células situadas en la retina tomen la imagen y del canal del cerebro humano por el que sean transmitidas.
El investigador español y líder del proyecto del Instituto de Neurociencias de Alicante, Luis Martínez Otero, explica que algunas veces un canal de transmisión cerebral gana a otro y se capta o no la sonrisa.
En concreto, en el ojo humano hay células diferentes para identificar colores, contrastes, entre otros aspectos. Además, algunos ‘se enfrentan’ con las visiones centrales y otros con las periféricas, recoge el ‘Daily Telegraph’.
