Estados Unidos
Los demócratas sufrieron reveses electorales en Estados Unidos al perder sus gobernadores en Virginia y Nueva Jersey a manos republicanas. Es una señal preocupante para el presidente Barack Obama, electo hace apenas un año con esos mismos votos independientes, y para su Partido Demócrata antes de los comicios de mitad de período el año próximo.
El triunfo de Bob McDonnell en Virginia sobre el demócrata R. Creigh Deeds y el del republicano moderado Chris Christie sobre el impopular gobernador Jon Corzine, en Nueva Jersey, fueron una doble victoria para un Partido Republicano que busca reconstruirse tras perder las elecciones nacionales en el 2006 y el 2008. Christie obtuvo 49% de los votos contra 45% para Corzine, en una de las elecciones locales más disputadas de este martes en Estados Unidos, según los resultados oficiales preliminares.
En Virginia, los demócratas también sufrieron una derrota a manos del republicano McDonnell, que también ganó la elección para gobernador, con un 59% de los votos, según el escrutinio casi completo de los votos. Los votantes independientes -no registrados en ninguno de los dos partidos- son la perla de las elecciones en Estados Unidos porque con frecuencia deciden el ganador. El año pasado fueron un segmento clave en la victoria de Obama en Virginia y en otros estados de todo el país. Sin embargo, tras un año de recesión y cuando la presidencia de Obama recién empieza, abandonaron a los demócratas en Virginia, un estado donde la economía fue el tema principal de la campaña.
Consuelo
En el norte del Estado de Nueva York, donde estaba en juego un escaño en el Congreso federal, la elección fue un premio consuelo para los demócratas, cuyo candidato Bill Owens se impuso con 49% de los votos, según los resultados preliminares.
El "outsider" del Partido Conservador, Douglas Hoffman, impulsado por el ala derecha de los republicanos, obtuvo, según esos resultados, un 46%.
En otra elección importante, pero sin consecuencias para la batalla entre republicanos y demócratas, el alcalde de Nueva York y hombre más rico de la ciudad, Michael Bloomberg, resultó reelegido para un tercer mandato.
Bloomberg, candidato independiente, obtuvo el 51% de los votos contra el demócrata William Thopmson que, a pesar de superar ampliamente los pronósticos de las encuestas, con un 46% -según proyecciones del New York Times y el canal NBC- no logró arrebatar el gobierno de la ciudad al magnate de los medios.
Minimizan la derrota
Los resultados del martes eran considerados como un test antes de los comicios de 2010, en que un tercio del Senado, toda la cámara de Representantes y más de dos tercios de los cargos de gobernador estarán en juego en las elecciones de mitad de mandato, cruciales para el gobierno de Barack Obama.
La Casa Blanca rechazó ayer que las victorias republicanas en las gobernaciones de dos estados constituyan un referendo sobre el presidente Obama. El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, minimizó, en cambio, la importancia de estos comicios locales. "No creemos que signifiquen demasiado de cara a 2010", aseguró. "No creo que el presidente los considere como significativos para nuestros esfuerzos legislativos y para el futuro político", comentó el vocero.
Gibbs subrayó que los demócratas no ganaron dos elecciones especiales para escaños en el congreso en California y Nueva York. Obama llamó por teléfono el martes por la noche a ambos demócratas derrotados. Gibbs agregó que Obama no le ha llamado a los dos republicanos vencedores pues quería dejarlos celebrar con sus familias y simpatizantes.
* Clave: El doble triunfo en dos lugares en los que Obama había ganado el año pasado ha sido considerado por el liderazgo de la oposición como el punto de apoyo para el relanzamiento del partido republicano.
Un mensaje a Barack Obama
Los votantes estadounidenses, inquietos por el estado de la economía y hartos del sistema político predominante, enviaron un enérgico mensaje al presidente Barack Obama, que ganó la Casa Blanca como un agente de cambio pero que se ha convertido en el rostro del poder político.
Los independientes que apoyaron a Obama se inclinaron el martes por los republicanos, contribuyendo a la victoria del partido en oposición en las gobernaciones de Virginia y Nueva Jersey.
Y la coalición de votantes más jóvenes y de grupos minoritarios que impulsaron la victoria de Obama el año pasado fue sustituida por un electorado notablemente más blanco, especialmente en el estado de Virginia, donde el demócrata Creigh Deeds perdió por amplio margen.
Pero los demócratas no eran los únicos en peligro, ya que los votantes manifestaron sus frustraciones contra los funcionarios en el cargo y los dirigentes políticos.
En el norte del estado de Nueva York, el demócrata Bill Owens ganó una banca en la Cámara de Representantes que durante décadas habían tenido los republicanos, en una elección especial dominada por una aguda división intrapartidaria en el seno del partido republicano. Allí, conservadores y figuras nacionales republicanas encabezadas por la ex candidata vicepresidencial, Sarah Palin, se aliaron para desplazar a la asambleísta republicana Dede Scozzafava.
Los conservadores se indignaron por el apoyo de Scozzafava al derecho al aborto y al casamiento homosexual.