Honduras
Los ojos del mundo están puestos sobre Honduras, pero el país busca que centren su mirada en el proceso electoral del próximo 29 de noviembre.
La nación aguarda la confirmación de los observadores internacionales para que refrenden el proceso electoral, que busca fortalecer la institucionalidad democrática, después de que la crisis política puso en entredicho la vida institucional del país.
La observación electoral de la comunidad internacional ha sido una constante en los últimos siete procesos eleccionarios, que se han celebrado desde que los militares devolvieron el poder a los civiles.
La crisis política, derivada del derrocamiento del ex presidente Manuel Zelaya el pasado 28 de junio, puso en riesgo la presencia de estos observadores.
Pero la firma del pacto Tegucigalpa/San José allanó el camino para que la comunidad internacional decidiera respaldar el proceso electoral del próximo 29 de noviembre.
Para ese día El Tribunal Supremo Electoral (TSE) calcula la presencia de entre 300 y 500 observadores internacionales.
El pacto Tegucigalpa/San José intenta buscar una salida pacífica a la crisis que por más de cuatro meses mantuvo aislada a Honduras de la comunidad internacional. Pese a eso, la sombra de las amenazas de boicot al proceso aún persisten.
Zelaya, derrocado por sus múltiples violaciones a la Constitución en su afán de pretender imponer una nueva forma de gobierno, ha llevado la voz cantante en esa tarea.
Y su voz ha encontrado eco en algunos países y líderes de organismos internacionales de carácter continental, que también son afines a esas naciones, unidas ideológicamente.
Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Cuba, Ecuador, entre otros, han condenado la celebración de los comicios debido a la no restitución de Zelaya.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, ha mostrado cierta ambigüedad en el lenguaje que manejan respecto a las elecciones.
Apoyo de Estados Unidos
Insulza, a pocas horas de haberse firmado el pacto Tegucigalpa/San José, anunció que se conformaría una comisión que estaría viajando a Honduras para respaldar el proceso electoral.
Pero ahora, cuando Zelaya ha presionado con desconocer las elecciones si no lo restituyen a pesar de haber firmado el pacto, que ahora abandona, el secretario general del organismo se muestra con recelo por respaldar el proceso.
Sin embargo, Estados Unidos, a través del subsecretario de Estado, Thomas Shannon, ha manifestado que la comunidad internacional respaldará el proceso y reconocerá las elecciones. Esta nación del norte fue la primera en desmarcarse del resto de la comunidad internacional.
El compromiso adquirido por las comisiones de Zelaya y de Roberto Micheletti al momento de firmar el pacto era que respetarían las elecciones y reconocerían las autoridades electas. Pero Zelaya fue el primero en desconocerlo.
En ese compromiso se basó Shannon para decir que Estados Unidos, y el resto de la comunidad internacional, también respaldará el proceso, sin importar que el Congreso restituya o no a Zelaya.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) tiene reportes de varios organismos y de países amigos que han confirmado la asistencia al proceso electoral que se celebrará el 29 de noviembre próximo.
Ese día 4.6 millones de compatriotas elegirán al nuevo presidente de la República, tres designados presidenciales, 128 diputados propietarios e igual número de suplentes para el Congreso Nacional.
Además se buscarán los 298 alcaldes municipales, unos dos mil regidores municipales y 20 diputados titulares y 20 suplentes para el Parlamento Centroamericano (Parlacen).
El magistrado suplente del Tribunal Electoral, Denis Gómez, coordinador de la Unidad de Observación, habló sobre la presencia de algunos países europeos y hasta asiáticos en la observación. El TSE también ha recibido comunicación oficial del Centro Carter, del ex presidente Jimmy Carter, de Estados Unidos, que al parecer se hará representar por una comisión política durante el proceso.
El Tribunal Electoral espera tener cifras y confirmaciones de otras delegaciones de observadores en el transcurso de esta y la próxima semana.
En el otro extremo, el tema de los observadores nacionales ha quedado definido.
Guatemala analiza
Por otra parte, El Tribunal Supremo Electoral de Guatemala analizará en los próximos días el eventual envío de una delegación de observadores a las elecciones generales de Honduras, el próximo 29 de noviembre, pese a que el gobierno del presidente Álvaro Colom desconoce al régimen de Roberto Micheletti.
"Nosotros esta o la otra semana estaremos reunidos en una plenaria (del pleno de magistrados del Tribunal) para discutir si efectivamente se va o se envía una delegación o no" a las elecciones hondureñas, dijo en rueda de prensa la presidenta de ese organismo, María Eugenia Villagrán. Por su parte, Adán Palacios, coordinador de Mirador Electoral, declaró que se acreditarán a tres mil personas.
El último grupo de personas acreditadas fue a los miembros de la Organización para el Desarrollo Local Familiar mediante el cual esta agrupación se compromete a nombrar 600 observadores. Hay que destacar que al proceso de observación se ha implementado una nueva figura, denominada Custodio Electoral.
Esta figura velará por el buen uso del material electoral, además, tomarán decisiones en nombre del TSE en caso de conflictos con las maletas.
El TSE ya juramentó unos 5,300 custodios electorales que serán distribuidos en igual número de mesas electorales, que serán habilitadas en todo el territorio nacional.
Los observadores nacionales e internacionales junto con la Policía y las Fuerzas Armadas, son los garantes de la transparencia del proceso.
Comunidad de espaldas
Desde el 28 de junio la comunidad internacional le dio la espalda a Honduras. La mayoría del apoyo al proceso electoral se suspendió.
La Organización de Naciones Unidas (ONU) detuvo el apoyo presupuestario, unos 18 millones de lempiras, que restaba otorgarle al TSE para apoyar el desarrollo de las elecciones de noviembre. Por su lado, la OEA emitió una resolución en la que suspendió a Honduras de ese organismo y, por tanto le quitó el apoyo técnico y logístico que estaba previsto aportar.
Hasta hoy ninguno de estos órganos ha revertido esa situación pese a que el país ya firmó un pacto que allana el camino para una salida pacífica a la crisis.
EL HERALDO consultó a la Cancillería hondureña sobre posibles acercamientos con la ONU y la OEA para restablecer convenios con esas organizaciones o de posibles confirmaciones de delegaciones de países amigos, pero aún no cuentan con la información respectiva.
Se estima que el proceso electoral tiene un costo de 600 millones de lempiras.
Para el proceso electoral interno, celebrado en noviembre del año anterior, la comunidad internacional aportó alrededor de 60 millones de lempiras, según las autoridades de la Secretaría Técnica de Cooperación.
Pese a la negativa, el país es suscriptor de convenios de carácter continental que le faculta recibir observación electoral de instituciones de carácter electoral.
Saúl Escobar, presidente del TSE, contó que desde el inicio de la crisis se trabaja en un proyecto especial para la observación electoral de porte internacional.
Escobar amplió que se giraron invitaciones a organismos de todo el continente, suscriptores de los protocolos de Quito y Tikal, para que formen parte del contingente de observadores extranjeros. Se desconoce cuántos han confirmado su asistencia al proceso.
Estos protocolos tienen las características de reciprocidad y de cooperación horizontal, de acompañamiento de misiones de observación en los procesos electorales cuando ocurren en cada país, detalló por su lado Enrique Ortez Sequeira, magistrado del TSE.
Los retos de la democracia
Después de las elecciones Honduras enfrenta el reto de borrar el fantasma que ha dejado la crisis política actual.
Para el analista político Raúl Pineda, los líderes políticos deben hacer una reflexión y reorientar la forma de gobernar y de hacer política. Para este experto en temas políticos, la situación que provocó el ex presidente Zelaya dejó en evidencia el mal manejo que se ha hecho del poder en el país.
En ese sentido, para la comunidad internacional es esencial que el país fortalezca la institucionalidad del país y el respeto a las leyes nacionales.
Temas como corrupción, pobreza, gobernabilidad, seguridad, entre los más importantes, deberán ocupar la agenda de los nuevos gobernantes, a fin de garantizar un mejor nivel de vida a los hondureños.
Diferentes organizaciones traerán observadores
Ante la negativa de algunos organismos de tipo continental y de algunas naciones de reconocer y validar el proceso electoral que se celebrará el 29 de noviembre entrante, hay compromisos de otras instituciones nacionales para apoyar y fortalecer la observación electoral internacional.
Para el caso, los agremiados del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), manifestaron su deseo de invitar colegas suyos de todo el continente para que verifiquen y supervisen el proceso.
Por otro lado el Comisionado de los Derechos Humanos también ha expresado su intención de girar invitaciones a organismos de carácter no gubernamental para que asistan en calidad de observadores.
La idea es que estos personeros le den mayor fuerza al proceso de observación y de esa manera validar el ejercicio democrático, contó una fuente del TSE.
Se desconoce cuántos empresarios o miembros de organismos no gubernamentales estarían asistiendo al país.
El Tribunal Supremo Electoral está facultado para girar las invitaciones a estas personas, según cita el numeral 3 del acuerdo Tegucigalpa/San José.
Este organismo estima que podrían estar en el país entre 300 y 500 observadores internacionales, según los cálculos preliminares.