Honduras
En toda una vida como conductor de taxi, don Francisco Godoy jamás había visto tanto caos vial en la ciudad.
Este capitalino de 52 años, de los cuales lleva 32 al volante, asegura que los congestionamientos ya no solo se deben a las calles en mal estado y a la enorme cantidad de vehículos en la ciudad ,que ya suman 320 mil, sino a otro problema: los semáforos que llevan semanas en mal estado.
"Tengo que andar ojo al Cristo cuando manejo para que no me vayan a dar un golpe", dijo Godoy, quien conduce una unidad que significa el sustento de su familia.
No todos están dañados por completo. Algunos controladores simplemente fallan en cualquier momento, provocando colisiones en puntos álgidos de la ciudad.
Según datos de la Dirección Nacional de Tránsito, de los 64 semáforos que hay en la capital, 21 se encuentran en mal estado, de estos, un buen número ha sido reparados en más de una ocasión pero han vuelto a dañarse.
Según las autoridades municipales, esta problemática se debe a que el 90 por ciento de los controladores ya dieron a su vida útil y es cada vez más difícil encontrar repuestos. La mayoría de los vetustos semáforos data de los años 90.
Este problema, según Tránsito, ha provocado un incremento en la cifra de accidentes viales en la ciudad.
Dónde está el problema
La lista es larga. Pero entre los que más molestias causan está el de la entrada a la Honduras, que lleva no menos de seis meses en mal estado. También el controlador ubicado en la intersección de las oficinas de Ashonplafa en la colonia Alameda.
El semáforo localizado frente al hospital Materno Infantil está apagado desde hace dos meses y es responsable de enormes congestionamientos.
Y la peor parte se la llevaron los semáforos del bulevar Kuwait, antes ubicados en la intersección de la San José de la Vega, ahora brillan por su ausencia, pues según versiones de los vecinos de la zona, fueron arrancados de sus bases por vándalos.
El controlador localizado en la primera entrada de la colonia Kennedy ya lleva más de un mes averiado, sin que las autoridades hagan algo al respecto, pese a que esta zona es una de las más transitadas.
Pero todos están completamente dañados. En algunos se invierte en reparación y a los cuantos días vuelven a dañarse, ese es el caso de los controladores de la primera entrada de la Kennedy, uno del bulevar Morazán a la altura de McDonald’s, y los de la entrada a la 21 de Octubre y salida a Valle de Ángeles.
La respuesta de las autoridades de la Alcaldía Municipal es que han sido objeto de vandadismo de parte de los seguidores del depuesto presidente Manuel Zelaya.
El mismo edil capitalino, Ricardo Álvarez, señaló que "había mano peluda" en estos casos y que algunas personas estaban dañando los semáforos a propósito para causar inestabilidad en la ciudad.
Las consecuencias
Ambrosio Ordóñez, subdirector de Tránsito, detalló que el mal estado de los controladores ha incrementado las cifras de accidentes de tránsito en el Distrito Central, especialmente durante las horas pico.
Esta afirmación no es nada positiva, cuando solo en los meses de mayo y junio el informe del Observatorio de Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras refleja que los accidentes de tránsito aumentaron entre un 125 y 150 por ciento.
"Definitivamente podemos decir que el mal estado de los semáforos es uno de los causantes que en estos meses hayan incrementado los accidentes de tránsito, eso es lo que vemos en los reportes diarios", afirmó el comisionado Ordóñez.
Esta situación también afecta a los conductores de transporte de la ruta urbana. Roger Aguilar, dirigente del Transporte, dijo que "varios policías se aprovechan del mal estado de los aparatos. Se esconden y cuando ven que un conductor cruza, lo multan de inmediato".
El subdirector de Tránsito apuntó que como institución están tomando medidas para prevenir colisiones.
Una de ellas ha sido la colocación de agentes de Tránsito debajo de cada controlador para dar vía y orientar a los conductores.
"Viendo este tipo de problemas el director Napoleón Nazar, bajo el esquema de seguridad, está asignando personal de Tránsito en cada uno de los siete distritos policiales para que sean ellos los que asistan cada una de las zonas de la ciudad", dijo.
Ambrosio detalló que ya han tenido acercamientos con las autoridades edilicias para solventar la situación y esperan que para el próximo mes todos los semáforos estén en buen estado.
Solución definitiva
Aunque la comuna contrató a un técnico para reparar los controladores, estos ya llegaron al límite de su vida útil y es necesario reemplazarlos, mientras se sigue esperando la implementación de un proyecto de semáforos inteligentes, que está en papel desde hace casi dos años.
El plan, que busca poner a la capital a la vanguardia de la modernidad mediante la creación de un centro de operaciones desde donde se podrá hacer el cambio digital y oportuno en los semáforos de las vías más congestionadas, estaba previsto para iniciar en marzo de este año con la colocación del primer aparato en el bulevar Centroamérica, pero eso no ocurrió.
De no encontrarse una solución a los semáforos averiados, el caos será peor en 2010, previendo que el parque vehicular aumenta un 10 por ciento cada año.
Es decir que de los 320 mil automotores que conforman el parque vehicular en 2009, serán aproximadamente 370 mil el próximo año.
Alcaldía: Semáforos dañados estarán reparados en 15
Ante las denuncias de cientos de capitalinos, la Alcaldía Municipal ya contrató personal para reparar los semáforos.
Mirna Solano, gerente de Infraestructura Vial y Movilidad Urbana de la comuna, afirmó que la Alcaldía -tal como lo habían anunciado- ya contrató un técnico para reparar los controladores averiados. "Contratamos a un técnico especializado que nos da una garantía de tres meses y que se encargará de reparar los ocho semáforos que más urgen y estarán listos en 15 días". Señala que la inversión que realizará la comuna para solventar el problema es de unos 100 mil lempiras, que se suman a los 600 mil que se han gastado en reparaciones en lo que va del año. Solano solo identifica ocho controladores averiados en toda la ciudad.