Honduras
A continuación una parte de la entrevista hecha por Mary Anastasia O’Grady. Para el Cardenal, la vida en estos días no ha sido para nada pacífica.
Desde que el entonces presidente Manuel Zelaya empezó a prepararse para tirar por la borda la Constitución y de esa forma mantenerse en el poder más allá del límite de su mandato, Honduras ha sido presa de la agitación. Y la Iglesia Católica no tuvo más remedio que involucrarse.
La extrema izquierda ha argumentado que la decisión de deponer a Zelaya fue impulsada por la antipatía de la élite hacia el activismo del presidente en nombre de los pobres.
Pero el Cardenal, que es un abierto defensor de los oprimidos y por muchos años ha criticado las disparidades en los ingresos en Centroamérica, no comparte esa opinión. Rodríguez ha apoyado la destitución de Zelaya y por ese motivo quise verlo personalmente para hablar sobre el tema.
‘Ha sido tan doloroso’, me dijo Rodríguez, poniendo énfasis en la última palabra. El dolor, señala, ha sido generado por aquellos que han atacado a los líderes de la Iglesia como ‘golpistas’. En esta parte del mundo, después de tantos años de dictadura militar, es difícil encontrar un insulto más grande.
A pesar de que la Iglesia respaldó la decisión del Congreso de destituir a Zelaya, el Cardenal insiste que desde el principio ha tratado de promover la paz.
‘En nuestro comunicado inmediatamente después del evento’, explica, ‘estábamos diciendo que esto era una destitución constitucional del presidente y que tenemos que aprender de los errores, y llamábamos a la reconciliación del país. Eso es todo lo que hicimos, pero ese mismo día nos culparon de golpistas, golpistas. Los partidarios de Zelaya han presionado a la Iglesia, pero pese a las ‘constantes amenazas de muerte’ que el Cardenal dice que ha recibido, él no ha cambiado su postura. En octubre, afirma, todos los 11 miembros de la Conferencia Episcopal ‘hicieron otra declaración llamando a la no violencia y a la reconciliación’.
El Cardenal también cree firmemente que Zelaya no debería regresar al poder. ‘Pienso que una persona que ha estado actuando como lo ha hecho él ya no tiene la autoridad moral para ser presidente de la nación’, me dijo el Cardenal.
En una entrevista al periódico estadounidense The Wall Street Journal, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez afirmó que el depuesto presidente Manuel Zelaya "no debería regresar al poder".