Honduras
El subsecretario de Estados Unidos para América Latina, Arturo Valenzuela, declaró ayer que las elecciones son "consonantes con el mandato constitucional de renovar el mandato presidencial y el de los congresistas".
El funcionario, que sucedió a Thomas Shannon en ese cargo, apuntó además que las elecciones "permiten a los hondureños ejercer su voluntad soberana".
Las declaraciones de Valenzuela coinciden con el lenguaje que ha mantenido Estados Unidos desde que en el país se firmó el acuerdo Tegucigalpa-San José, con el que se pone fin a la crisis política que abatió al país desde el 28 de junio pasado.
Ese día fue derrocado Manuel Zelaya, que está en la Embajada de Brasil acreditada en Tegucigalpa desde el 21 de septiembre, por intentar derogar la Constitución de la República. Su lugar lo ocupó Roberto Micheletti, que era en ese entonces presidente del Congreso Nacional.
La reunión de la OEA
El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) se reunió ayer en una sesión privada durante una hora y media, sin lograr acuerdo alguno.
El secretario general, José Miguel Insulza, lamentó las declaraciones de Valenzuela.
Insulza ha insistido en que Zelaya debe ser restituido y ha amenazado con no reconocer el proceso electoral.
Sin embargo esa postura es contraria a lo pactado en el acuerdo Tegucigalpa-San José, que deja la decisión en manos del Congreso. La comunidad internacional prometió aceptar cualquier acuerdo alcanzado entre Zelaya y Micheletti. El acuerdo, del cual fue garante la OEA, obliga a las partes a respetar y reconocer el proceso electoral.
Elecciones son suficientes
Valenzuela destacó que estas elecciones se comenzaron a organizar desde noviembre de 2008, cuando se celebró el proceso electoral interno.
Por tanto "no son un invento de un gobierno de facto en busca de una salida o como una forma de lavar un golpe de Estado", aclaró Valenzuela. "Recurriremos a observadores internacionales, de la sociedad civil y a nuestra propia observación para determinar si estas elecciones alcanzan los parámetros internacionales", precisó, según relata la agencia AFP.
No obstante, Valenzuela destacó que las elecciones son "una condición necesaria" pero no "suficiente" para restaurar el orden constitucional. "Para que eso ocurra, las partes deben implementar en su totalidad el acuerdo Tegucigalpa-San José", recordó el recién investido subsecretario. Dicho acuerdo establece, aparte de la celebración de las elecciones, la creación de un gobierno de unidad nacional y que el Congreso decida sobre el retorno al poder de Zelaya.
Posturas en la OEA
Y aunque la OEA no defina enviar una misión de observadores al proceso, hay posiciones que sí respaldan ese ejercicio.
"Honduras está en camino de tener unas elecciones que yo creo bastante decentes", estimó el representante estadounidense ante la OEA, Lewis Amselem.
"No creo" que la OEA alcance una postura común frente a las elecciones, dijo Amselem. El representante estadounidense lamentó que la OEA no envíe una misión de observación electoral.
Por otro lado, el representante nicaragüense ante la OEA, Denis Moncada, declaró que "la mayoría de los países han exclamado y dicho que las elecciones son inválidas, no tienen legitimidad".
Pero países como Panamá, Colombia y Estados Unidos han dicho que reconocerán el proceso y las personas electas siempre y cuando sea una práctica justa y transparente.
"Con la presencia del régimen de facto está claro que no puede restituirse la democracia en Honduras y se pone en peligro las democracias de todo el hemisferio", advirtió Moncada. El Consejo Permanente de la OEA podría volver a reunirse este viernes "para darle seguimiento a cómo evoluciona la situación", informó Moncada.
La OEA suspendió a Honduras luego de la sucesión constitucional del 28 de junio, pero posteriormente no ha logrado alcanzar posturas comunes frente a la crisis en Honduras. El anuncio del presidente Roberto Micheletti de que se retiraba de manera temporal del poder por unos días para que la atención se centre en las elecciones "puede ser una ventana para que se instale el gobierno de unidad nacional", indicó la representante peruana María Zavala.