Afganistán
Infantes de marina estadounidenses y fuerzas afganas lanzaron ayer la primera ofensiva desde que el presidente Barack Obama anunció el envío de nuevos efectivos. El despliegue apunta a cortar las rutas de comunicación del Talibán y desbaratar su aprovisionamiento en el sur del país, una de las zonas con mayor insurgencia.
Cientos de efectivos del tercer batallón militar y el cuarto de Infantes de Marina así como integrantes de la unidad de reconocimiento Raider llegaron en helicópteros y aviones MV-22 Osprey para combatir a los frentes del Talibán en el extremo norte del valle de Now Zad en la provincia de Helmand, donde han habido otros enfrentamientos fuertes, según el vocero de la infantería de marina, mayor William Pelletier.
Un segundo grupo de mayor tamaño avanzaba hacia el norte desde la base de operaciones de Now Zad, agregó Pelletier. En ese frente los ingenieros de combate creaban un corredor a través de los campos de minas del Talibán con aplanadoras blindadas y explosivos, dijo Pelletier.
Operación "Furia de cobra"
En total unos 1,000 infantes de marina y militares afganos participaban en la operación conocida como "Furia de cobra", señaló el vocero. Por el momento no se había informado de bajas.
La operación comenzó tres días después de que Obama anunció que enviaría a 30,000 refuerzos a Afganistán para ayudar a ganar la batalla contra el Talibán.
Los aliados estadounidenses de Europa apoyarán la ofensiva con otros 7,000 militares que enviarán el próximo año mientras que "habrá otros más en el futuro", anunció el viernes el jefe de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen.