Honduras
Las mujeres, pese a ser mayoría en el padrón electoral, esta vez bajarán un 20 por ciento de su representatividad en el Congreso Nacional, a juzgar por las tendencias casi irreversibles que ofrece el centro de cómputo del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Al parecer, la vieja lucha por la equidad de género aún no se hace sentir porque, en primer lugar, las féminas no fueron tomadas en cuenta en las planillas por los partidos políticos como lo establece la Ley de Igual de Oportunidades para la Mujer y la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas.
En segundo lugar, de las 197 mujeres que aspiraron como candidatas a diputadas propietarias solo 25 recibieron la “bendición” del electorado en las recientes elecciones generales celebradas en el país.
Esta “cuota de poder” representa una disminución de un 4.69 por ciento en relación a la actual distribución de mujeres en el Congreso Nacional que se contrae a 31 parlamentarias.
De estas, 15 pertenecen al Partido Liberal, doce al Partido Nacional; dos de Unificación Democrática, una de la Democracia Cristiana.
Mayoría nacionalista
De las 25 que salieron electas el domingo 29, quince pertenecen al Partido Nacional; ocho al Partido Liberal, una de la Democracia Cristiana y una del Pinu.
No se descarta que más de alguna mujer adicional salga a última hora al terminar el TSE de hacer la integración de las planillas porque aún falta que introducir al sistema un promedio de un diez por ciento de las actas; sin embargo, las proyecciones son más pesimistas que optimistas en función de los intereses de las damas, que comandan el padrón electoral que sirvió de base a las pasadas elecciones (2.3 millones mujeres y 2.2 millones hombres).
“Para lograr la participación política de la mujer se establece una base del 30 por ciento, como mínimo, aplicable a los cargos de dirección de los partidos políticos, diputados propietarios y suplentes al Congreso Nacional, al Parlamento Centroamericano, alcaldes, vicealcaldes y regidores”, dice el artículo 105 de Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas.
Departamentos machistas
De las mujeres electas diputadas propietarias el domingo pasado, dos son del departamento de Atlántida, siete de Cortés, tres de Choluteca, una de El Paraíso, siete de Francisco Morazán, una de La Paz, una de Olancho, una de Santa Bárbara, una de Valle y una de Yoro.
Esta última es una anciana de 85 años, Hipólita Graciela Rodríguez, que pertenece al partido Unificación Democrática.
Hay ocho departamentos donde aparentemente los ciudadanos no quisieron darle el voto a ninguna mujer o, probablemente, no tenían las suficientes opciones.
Estos departamentos machistas son Colón, Comayagua, Copán, Gracias a Dios, Intibucá, Islas de la Bahía, Lempira y Ocotepeque.
El Pinu, que actualmente tiene una diputada, para el período 2010-2014 no tendrá ninguna fémina que lo represente en el hemiciclo legislativo.
Esta vez se han invertido los papeles en los dos partidos históricos. El Partido Liberal cuenta, actualmente, con quince congresistas del sexo femenino contra doce nacionalistas. Para el período que se avecina habrá quince nacionalistas y ocho liberales.
Parlacen no se queda atrás
El Parlamento Centroamericano (Parlacen), un foro que todavía no llena las expectativas para las cuales fue creado, está ausente de mujeres: de los 20 elegidos propietarios todos son hombres.
La única mujer que se había postulado a la reelección, Gloria Oquelí (actual presidenta), renunció por no estar de acuerdo con el proceso electoral. Tanto en el Congreso Nacional como en el Parlacen, seguramente habrá diputadas suplentes, así como las hay alcaldesas, vicealcaldesas y regidoras pero no son el objeto de este análisis. También las hay, y probablemente en cantidades significativas, en los cargos de dirección de los partidos políticos.
Según los recuentos históricos, en 1981, año en que Honduras retornó al orden constitucional tras casi veinte años de regímenes militares, de 82 diputados, 2 eran mujeres. En 1985, hubo 9 mujeres diputadas; en 1989, 12; en 1993, 9; en 1997, 12; y en 2001, 9.
Para 2005 el porcentaje de mujeres inscritas por los partidos en el nivel de diputaciones propietarias alcanzó un 20 por ciento de las planillas.
Las siguientes son las mujeres que hasta ahora han salido electas para representar a sus partidos en el Congreso Nacional:
Por el Partido Nacional están: Welsy Vásquez, Lorena Herrera, Roxana González, Brenda Flores, Victoria Carrasco, Gladys Casco, Yesenia Zelaya, María Chávez, Lena Gutiérrez, Nelly Jerez, Nora Gúnera, Gladis López, Gilliam Guifarro, Martha C. Figueroa y Ana García.
Por el Partido Liberal aparecen en las planillas como seguras diputadas propietarias: Margarita Dabdou, María Leiva, Norma Calderón, María Zepeda, Waldina Paz, Marcia Facussé, Perla Simons y Yadira Bendaña.
Por el Partido Demócrata Cristiano de Honduras (Pdch), está Sadia Argueta y por el partido Unificación Democrática, UD, Hipólita Graciela Rodríguez, originaria de Yoro.
El Partido Innovación y Unidad (Pinu), no tendrá representación femenina en el próximo Congreso Nacional.