Honduras
En un encendido discurso, el presidente Roberto Micheletti reclamó la forma en que se quiso burlar al país para sacar al ex gobernante Manuel Zelaya de la ex embajada de Brasil y por la exigencia de la comunidad internacional para que renuncie.
"Una vez más se nos engañó a quienes queremos la paz y tranquilidad en este país; con mentiras, con falacias, desde la Embajada del Brasil quisieron sorprender una vez más a Honduras", expresó.
Zelaya pretendió salir el miércoles de la legación diplomática brasileña mediante un salvoconducto rumbo a México, pero sin ampararse a la figura de asilo en ese país, sino como "huésped distinguido".
El gobierno abortó los trámites del visado especial para Zelaya ante la imprecisión de autoridades diplomáticas mexicanas que pidieron el salvoconducto sin especificar en calidad de qué recibirían al ex mandatario.
"Por eso, a todos los países hermanos que se involucren en actos de esta naturaleza les pedimos que respeten la soberanía de este pequeño país, con hombres y mujeres grandes".
El gobernante pronunció estas palabras en la ceremonia de ascenso de 249 oficiales militares en el marco de la celebración del 184 aniversario del Ejército.
La trampa
Si Zelaya se iba como asilado no podía dar expresiones que pusieran en riesgo las relaciones entre México y Honduras, es decir ataques verbales contra el gobierno interino desde territorio azteca.
Por eso quería irse como "huésped distinguido", ya que ese estatus diplomático no existe y, por lo tanto iba a tener la libertad para hacer una ofensiva mediática contra la administración de Micheletti y volver a generar el caos en Honduras.
"Queremos que nuestros hijos y nuestros nietos vivan en paz y tranquilidad".
El ex presidente se refugió en la Embajada de Brasil el 21 de septiembre al ingresar clandestinamente al país.
La forma oscura en que entró fue para no ser capturado, ya que tiene varios procesos legales pendientes por querer convocar a una asamblea nacional constituyente para aprobar su reelección al cargo.
Dignidad
Micheletti también reprochó a la comunidad de países que condiciona el reconocimiento del próximo gobierno a que renuncie para que un tercero asuma la titularidad de un gobierno de unidad, como lo plantea el acuerdo Tegucigalpa/San José.
"Yo quisiera en este momento, que respeten este pequeño país, que si no tenemos dinero, no tenemos petróleo, aquí sobra la dignidad en cada uno de los hondureños", expresó en tono alto, palabras que fueron seguidas por sonoros aplausos.
A renglón seguido, pero casi gritando dijo: "¡no pedimos que nos respeten, exigimos que nos respeten!".
Honduras es un país soberano y eso debe entenderlo la comunidad internacional, por lo que no puede imponer su criterio de cómo resolver la crisis política nacional, pidió.
Por otro lado, la Cancillería aclaró que está dispuesta a revisar cualquier petición de salvoconducto a favor de Zelaya, siempre y cuando se defina la calidad diplomática bajo la que se quiere sacar al ex presidente de Honduras.
De igual manera, pidió a Brasil que defina cuál es el estatus jurídico que goza Zelaya en la embajada brasileña en el país.
Brasil y Argentina mediaron para que México accediera a recibir a Zelaya, según cables de prensa internacional.