Honduras
El alcalde electo del municipio de Morocelí se quedó a 40 días de asumir el cargo.
Unos irresponsables dejaron piedras sobre el pavimento, el carro que conducía el futuro edil de los pobladores de ese municipio se salió de la carretera, dio varias volteretas y el joven abogado murió de forma instantánea.
El futuro edil justamente venía de celebrar el cumpleaños del presidente electo Porfirio Lobo, en el valle de Támara.
Óscar Armando Uclés Salgado, de 36 años, se convierte así en el primero de los funcionarios electos en la misma jornada que el presidente Porfirio Lobo en vacar en el cargo, sin siquiera haberlo asumido. El vicealcalde, Pablo Roberto Salgado, deberá ahora asumir el puesto.
La tragedia se produjo entre la 1:00 y 2:00 de la madrugada, a la altura del kilómetro 56, en el lugar conocido como Guayabillas, de la carretera pavimentada que comunica la zona oriental con Tegucigalpa.
Su acompañante, Walter Zelaya, resultó con lesiones y ayer estaba con trauma psicológico. Los dos estaban a solo media hora de sus casa.
De lo poco que Walter ha podido declarar se sabe que el alcalde estaba manejando el Nissan, Frontier, doble cabina, color azul, pero en Guayabillas se encontraron con piedras en el pavimento, por lo que perdió el control del volante.
Ayer en Morocelí ya se habían hecho presentes los dirigentes nacionalistas del departamento, entre ellos el primer diputado Celín Discua Elvir, Abrahan Kafati y varios de los alcaldes del departamento que asumirán el próximo 25 de enero. En las próximas horas estaba prevista la visita de "Pepe" Lobo.
El velatorio será dilatado, ya que la esposa de Uclés se encuentra en España y solo podrá llegar al país el próximo sábado 26 de diciembre.
Al político fallecido le sobreviven sus hijos Paola Lizeth y Óscar Armando, quienes le lloraban amargamente ayer consolados por sus abuelos paternos, Carlos Enrique Uclés y Ana Luisa Salgado.
El fallecido pertenece a una familia de larga tradición nacionalista que ha alcanzado varias veces puestos como alcaldes del municipio de Morocelí y otros desempeños en la municipalidad.
Ayer, cientos de moradores estaban llorando la muerte de su futuro alcalde y se aprestaban a vivir una Navidad vestida de luto ante el deceso de un hombre en el que se habían fijado muchas expectativas por su juventud, su formación como profesional de las ciencias jurídicas y su amor al municipio que lo vio nacer.