Honduras
La llegada del Niño Jesús en Navidad coincidió con tres hermosos bebés en la capital.
Ni la intensidad de los dolores que soportó durante su parto le estropearon el mejor momento de su vida a la capitalina Lidia Esther Ramírez Baquedano, quien dio a luz en punto de las 12:00 de la noche del 24 de diciembre a un hermoso varón, a quien llamará Jesús.
Con el nacimiento de su primogénito en el hospital San Felipe y quien pesó 3,370 gramos, su pequeño encabeza el grupo de los tres infantes nacidos en los principales centros asistenciales de la capital durante las primeras horas de la Navidad.
"Mi hijo llevará el nombre del Altísimo, se llamará Jesús porque él me bendijo dándome este gran tesoro en la fecha que él nació", dijo la joven de 23 años, proveniente de la colonia Roberto Suazo Córdova.
A los pocos minutos también nació el hijo de Luisa Martínez, de 24 años, con un peso de 3,000 gramos.
"Gracias a Dios es mi primer hijo y mi parto fue normal, fueron minutos difíciles pero sé que mi Dios estaba conmigo en todo momento", relató.
"Mi bebé está sano y salvo solo mi Rey de Reyes hace eso con los humanos", agregó la madre proveniente del barrio Bella Vista.
Hospital Escuela
La mujercitas no se quedaron atrás en nacer en Navidad.
Belkis Yackelín Sánchez Sánchez, de 19 años de edad, originaria de la aldea La Soledad, El Paraíso, tuvo a su pequeña al inicio de la medianoche.
"Mi bebé es el mejor regalo que Dios me dio en este año, con tenerla en mis brazos no tengo cómo agradecer al Creador del mundo lo hermoso que es ser madre".
Detalló que aún no sabe cuál será el nombre que llevará su pequeña hija. En el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) las autoridades manifestaron que no hubo partos durante la Nochebuena.
Expectativas
Para la doctora Hilda Rodas, el haber estado en la sala del hospital San Felipe fue de mucha alegría.
Expresó que para el 31 de diciembre se espera que nazcan más niños, ya que hay algunos programados. "El cuidar de las madres y sus pequeños retoños es nuestro deber".
"Trabajamos en equipo, tanto doctores como enfermeras, para recibir con buenas condiciones a estos pequeños seres humanos que son el progreso del mañana. El alta médica para las madres que tuvieron a sus hijos está pronosticada luego de 24 horas del alumbramiento. Aunque su llegada no se anunció con una estrella ni se les recibió con oro, mirra ni incienso, sus madres se sienten orgullosas de saber que su hijos nacieron sanos.