Honduras
El ex presidente Manuel Zelaya recibió el 2010 refugiado en la embajada de Brasil, a cuyos predios llegaron unos doscientos partidarios suyos que llevaron música y comida para expresarle su respaldo y dar la bienvenida al Año Nuevo.
Las personas empezaron a llegar al atardecer y se congregaron en una de las calles de ingreso a la embajada brasileña, bloqueada por los militares con vallas de seguridad. Zelaya permanece en la sede diplomática, a donde llegó sorpresivamente hace tres meses en un esfuerzo, hasta el momento infructuoso, de retornar al poder.
"Estoy aquà para celebrar y estar cerca del presidente Zelaya", dijo AÃda Rodas, de 50 años, quien se encontraba en el grupo de personas. La mujer bailaba al ritmo de música alusiva al fin de año y portaba una vela encendida.
"Queremos mucho a 'Mel' Zelaya, por eso estamos aquà celebrando hoy 31 de diciembre", dijo Juan José Figueroa, un funcionario público de 38 años.
Zelaya recibió en la embajada a su familia, con la que departió, y también envÃo a través de la Radio Globo deseos de bienestar en el 2010 a sus partidarios y a los funcionarios que lo acompañaron en su gobierno. Afirmó que no claudicará en su esfuerzo por alcanzar transformaciones sociales en el paÃs.
"Mi lucha es por la transformación de Honduras, no termina el 27 de enero", dijo refiriéndose a la asunción de un nuevo gobierno. "Mi derecho a luchar por este pueblo no me lo pueden quitar ... no me pueden quitar el derecho a luchar por los procesos de transformación en Honduras y que ya comenzaron".
En los predios de la embajada muchos bailaban mientras un grupo de mujeres repartÃa comida. Un hombre vestido de Papá Noel llegó y comenzó a saludar a los que se habÃan congregado cerca de la sede diplomática y a las personas que pasaban por la calle dentro de sus vehÃculos.
Mientras eso acontecÃa, el gobernante Roberto Micheletti transmitÃa por cadena nacional deseos de bienestar a los hondureños al emprender un nuevo año, y exhortó a dejar atrás las ofensas. También auguró éxitos al nuevo gobernante, Porfirio Lobo, quien asumirá el 27 de enero.
"Sé que este año ha sido un periodo de sacrificios e intranquilidad", dijo Micheletti. "Pero sobre todo ha sido un año de luchas y valentÃa al defender nuestra dignidad nacional; al final hemos demostrado al mundo que somos un pueblo justo, respetuoso, amante de la paz y la democracia".
"Dejemos nuestras dificultades, olvidémonos de los agravios y demos gracias a Dios porque sentimos que somos un pueblo bendecido", señaló Micheletti. El gobernante de facto fue designado presidente por el Congreso tras el derrocamiento de Zelaya el 28 de junio.
En esa fecha Zelaya fue expulsado por los militares a Costa Rica, desencadenando la condena internacional y una ola de protestas de hondureños, polarizando en dos facciones a este paÃs centroamericano.
El gobernante promovió a toda costa la celebración de los comicios presidenciales que ganó Lobo como una vÃa para salir de la crisis polÃtica y recobrar el respaldo internacional.
Los simpatizantes llegaron en la vÃspera del 1 de enero a los predios de la embajada "para tener una fiesta de Año Nuevo... demostrando el apoyo al presidente", dijo Ricardo DomÃnguez.
Los militares extendieron el perÃmetro de seguridad casi pegado a la calle, por lo que los seguidores de Zelaya tuvieron que celebrar su acto a un costado, al igual que en Navidad.