Al final del año anterior hubo cambios con actores importantes de nuestro sistema educativo: por un lado hubo elecciones y cambio de directivas en cuatro de los seis colegios magisteriales: Colprosumah, Coprumh, Colpedagogosh y Copemh. Cambian los nombres pero siguen las mismas corrientes, frentes o movimientos polÃticos -de los últimos diez años- en el poder.
Por otro lado, hubo elecciones generales en el paÃs, -que al margen de su legitimidad o no- las autoridades electas tomarán posesión y nombrarán nuevos responsables en la SecretarÃa de Educación. Tanto la dirigencia magisterial como las autoridades educativas están ante una coyuntura especial, de crisis, provocada por el golpe de Estado acaecido el 28 de junio.
A lo anterior hay que sumar que a los docentes no se les ha cancelado los bonos de septiembre y diciembre, ni tampoco el pago de las vacaciones señaladas en el estatuto del docente. Por lo que ante semejante situación se prevé un inicio conflictivo.
Las autoridades entrantes como la dirigencia tienen que abordar algunas tareas pendientes en una coyuntura especial de crisis polÃtica. Hay algunas importantes acciones interrumpidas, a dos niveles interno y externo. A nivel internacional se debe dar continuidad a la participación en procesos de evaluación como ser: Estudio Internacional de Tendencias en Matemáticas y Ciencias (TIMSS) y el Estudio Internacional de Progreso en Comprensión Lectora (PIRLS). Lo mismo que participar en el Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo de Aprendizajes de Estudiantes de Primaria coordinado por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE). A nivel interno se hace necesario retomar lo siguiente: primero: la evaluación de los aprendizajes o pruebas de fin de grado en matemáticas y español, los últimos resultados eran alentadores. Ojalá se pueda recuperar lo perdido luego de la crisis polÃtica. Segundo: oficialización de la Ley General de Educación; Tercero: continuar con la elaboración y consenso de los manuales de evaluación de: los docentes, de aprendizajes, de instituciones educativas, del currÃculo y de proyectos educativos.
La posibilidad de darle continuidad a estas acciones en el sistema educativo depende de dos premisas esenciales: uno: nombrar a la persona adecuada al frente de esa conflictiva SecretarÃa, que busque consensos y evite la confrontación abierta con la dirigencia magisterial. Y dos: que el gobierno cumpla con los compromisos económicos que tiene con los trabajadores de la educación Y ligado a lo anterior realizar una mayor inversión en el sector que mejore la infraestructura lo mismo que la dotación de los materiales necesarios para el desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje. Solo asà se podrá tener la posibilidad de desarrollar las actividades de forma normal.
El futuro inmediato no es prometedor ya que el paÃs se encuentra aislado. Si acaso el gobernante electo logra ser reconocido rápidamente se podrá intentar la estabilidad en el paÃs y por tanto en el sector educativo, que es de suma importancia. Vale decir que la experiencia de los docentes con las administraciones nacionalistas no ha sido nada positivas. Por la coyuntura polÃtica al parecer se repetirá el conflicto.