Honduras
El corte de leña para el consumo energético es algo que Honduras debe combatir.
La Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (Serna) presentó ayer el taller de política energética con el objetivo de socializar una política energética nacional.
El titular de la Serna, Valerio Gutiérrez, comentó que este plan buscar contribuir a modernizar el sector energético de manera articulada y concertada con las instituciones competentes.
Con el apoyo de Taiwán, la Serna continúa con la elaboración de este plan energético con visión al 2030, donde se involucra todo lo relacionado con el consumo de leña como pilar fundamental del estudio.
De acuerdo con Cristian Cálix, consultor de política energética, el diagnóstico incluye: leña, energización rural, hidrocarburos, transporte, biomasa, renovables, geotérmicas y eficiencia energética.
“Es importante recalcar que se ha logrado establecer que el 42.2 por ciento de la matriz energética de Honduras está basada en el consumo de leña y únicamente el 12 por ciento en electricidad”, dijo Cálix.
Según datos preliminares del estudio, las ciudades de Tegucigalpa y San Pedro Sula se reportan como las más consumidoras de leña.
“Si se logra implementar este plan podremos llegar a desacelerar el consumo de leña y en el 2030 evitar que la contribución de leña suba al 80 por ciento”, argumentó el consultor.
Existen proyectos que buscan reducir este consumo, tales como la implementación de las estufas ecológicas, las que son promovidas por varias organizaciones.
Para el caso, el proyecto Vida Mejor, impulsado por el diputado Juan Orlando Hernández, ha permitido reducir el consumo de leña en el departamento de Lempira con la instalación de estufas ecológicas en las viviendas de familias de bajos recursos.
Una familia con una estufa de leña normal necesitaba hasta siete piezas de leña para generar calor o cocinar alimentos, pero con esta nueva estufa se requiere solo un leño, lo que significa que se va a necesitar cortar menos árboles para satisfacer las necesidades familiares de fuego.
La estufa económica permite un ahorro de hasta un 60% de la leña con relación al fogón tradicional, contribuyendo de esta manera a la protección del bosque y la reducción de la contaminación.