Honduras
Fueron veinticuatro horas fatídicas las que se vivieron en el departamento más extenso del país.
Dieciséis personas asesinadas fue el resultado de diferentes episodios violentos protagonizados en diferentes zonas de la región.
"La violencia se ha desbordado, realmente estamos preocupados por esta situación", confesó ayer el abogado José Edgardo Flores, coordinador de Fiscales en Olancho.
La policía no descarta que algunos de los crímenes estén relacionados y se sospecha que las vendettas entre poderosas familias de la zona podrían estar tras la ola de violencia que azotó al departamento.
En un primer hecho, en la comunidad de Gualaco, cinco jóvenes que habían sido sacados de una hacienda por falsos policías y militares aparecieron ejecutados a balazos horas después.
Las víctimas fueron identificadas como Lucio José Rivera, de 17 años; Luis Armando Herrera, de 25; Luis Rivera, de 20; Bryan Ramírez, de 22 años; y Wilmer Castillo, de 19 años.
En un hecho similar, en la aldea La Corriente, en Catacamas, fueron encontrados acribillados los cuerpos de los jóvenes Francisco Alfredo Rodríguez, de 18 años; Víctor Manuel Herrera, de 19; y José David Roll, 18 años.
Las víctimas era originarias y residentes en la colonia 4 de Mayo de Catacamas.
De acuerdo a versiones de los familiares, ellos habían sido secuestrados el pasado 13 de enero y fue hasta ayer cuando sus cuerpos fueron encontrados en estado de descomposición.
La policía no tiene sospechosos por el triple crimen, sin embargo, tras el plagio de los muchachos nunca se pidió un rescate por su liberación, por lo que se presume que el objetivo inicial de sus captores fue asesinarlos.
Tres muertos en emboscada
La madrugada de ayer, en un falso retén que unos 40 hombres fuertemente armados montaron en la entrada en la ciudad de San Francisco de la Paz, fueron acribillados tres hombres y tres niños resultaron gravemente heridos.
De acuerdo al relato de los sobrevivientes, los individuos atacaron sin piedad a las personas que se conducían en dos vehículos hacia la ciudad de Juticalpa, pero que, al parecer, no tenían ninguna relación entre sí. Producto de la lluvia de balas con armas de diferente calibre pereció el comerciante y ganadero Gregorio Antúnez Oliva, de 37 años, quien recibió varias heridas en diferentes partes del cuerpo.
La víctima era acompañado por su esposa Delia Cardona, quien resultó ilesa. Los tres hijos del matrimonio, dos niñas y un niño, resultaron heridos de bala.
Carmen Marely, de 13 años, presenta una herida de arma de fuego localizada en la mano derecha, con orificio de salida; y Wendy Maricela, de 15 años, tiene un herida de bala en la espalda. Mientras el pequeño Roger Josué Antúnez, de 4 años, resultó con un balazo en el abdomen.
Los médicos del hospital San Francisco trataban ayer de salvarles la vida a los heridos. La familia Antúnez es originaria de El Potrero de Casas, Gualaco, y se conducía a Juticalpa en un auto Toyota, color café, paila sencilla, con número de placa PCD2145, el cual fue perforado a balazos.
La familia Antúnez era seguida por otro auto cuyos ocupantes también fueron atacados a balazos por los delincuentes.
Dos de los ocupantes del vehículo murieron en la balacera, sin embargo, los cuerpos no fueron identificados por las autoridades.
Crímenes en distintos hechos
En la aldea El Aguacate, Catacamas, la policía reconoció el cadáver de Hilario Flores Redondo, de 22 años, originario y residente en el municipio de Dulce Nombre de Culmí, quien falleció a consecuencia de 10 balazos en diferentes partes del cuerpo.
Hechor y móvil están en proceso de investigación.
En el barrio La Hoya de esa misma ciudad fue asesinado un hombre identificado como Luis Antonio Olivera, de 42 años, quien falleció de una herida de bala en la frente, sin orificio de salida. Testigos refieren que desconocidos le dispararon desde una motocicleta en marcha.
En la aldea La Concepción de Juticalpa, Nahúm Adalid Herrera, de 28 años, fue asesinado con un arma blanca con la que le infirieron una herida en la frente.
Matan maestro
El profesor Blas López Catalán, de 44 años, un líder indígena, perdió la vida de un certero balazo en la frente, confirmó un informe oficial de la Policía Nacional Preventiva.
Al momento de su muerte, López Catalán se desempeñaba como regidor municipal por el partido Nacional en San Esteban, cargo que ganó en las elecciones generales de noviembre del año 2006.
En otro hecho, la policía dijo que en la misma comunidad pech se materializó otro suceso sangriento donde resultó muerto Marvin Javier Hernández, de 21 años, quien presenta seis heridas de machete en diferentes partes del cuerpo.
Agrega el informe que los supuestos hechores materiales son los individuos Evelio y Sebastián Rivas, quienes se dieron a la fuga después de cometer el delito por razones no establecidas.
"Todavía no hemos confirmado si hay relación en esta cadena de crímenes desatada en Olancho, sobre todo en los sucesos violentos registrados en los municipios de Gualaco y San Francisco de la Paz, pero estamos investigando al respecto", dijo Edgardo Flores, coordinador de fiscales en Olancho.
No hay ni una persona detenida por ninguno de los 16 crímenes cometidos en menos de 24 horas en el departamento de Olancho.
Asesinan de un balazo a líder indígena pech
La ola criminal en Olancho también alcanzó al profesor Blas López Catalán, de 44 años, líder indígena y regidor municipal de San Esteban, quien fue asesinado de un balazo en la frente.
López Catalán era originario y residente en la comunidad pech de Santa María del Real. La policía señala como sospechoso del crimen a Álvaro Antúnez, quien permanece prófugo.
El occiso era director de la escuela y centro básico de Santa María del Carbón, donde logró proyectos sociales de beneficio comunal, sobre todo en educación, salud, infraestructura y producción agrícola. La policía desconoce el móvil del crimen.