¿Le preocupa el tamaño de sus muslos y glúteos? Si busca consejo para estilizar su silueta no va a encontrarlo en este artÃculo; todo lo contrario. Sobran las razones para dedicar una oda a los cuerpos "tipo pera".
Dejando aparte la estética, la grasa que se acumula en la parte inferior del organismo es mucho más saludable que la que se encuentra en la zona abdominal (el "flotador" o "tipo manzana").
La investigación
La revista International Journal of Obesity publicó una revisión de los últimos avances de la investigación en este campo. Los estudios efectuados en diferentes poblaciones muestran que una mayor cantidad de masa grasa en la zona gluteofemoral está asociada a un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas. De hecho, los individuos con un "tipo pera" suelen tener niveles más bajos de colesterol LDL (comúnmente denominado malo) y superiores del HDL (el bueno).
Asimismo, sus arterias tienden a mantenerse en mejores condiciones.
Es más, se ha constatado que la circunferencia de la cadera y el tejido adiposo (graso) de las mujeres con sobrepeso u obesidad está asociado a un incremento de sustancias saludables.
Sustancias útiles
En cambio, los adipocitos de la región gluteofemoral generan más cantidades de leptina y adiponectina, que son dos sustancias que sirven "para comunicarse con el entorno y con el organismo en general", según Fernández Real, jefe de Sección de Diabetes del hospital Josep Trueta de Gerona y miembro del Centro de Investigación Biomédica en Red-FisiopatologÃa de la Obesidad y la Nutrición (CiberOBN). Poseen propiedades muy beneficiosas porque "propician la sensibilidad a la insulina y la vasodilatación", declara el especialista de la ClÃnica de Navarra.
Todos estos conocimientos tendrán implicaciones clÃnicas directas. Tal y como explican los autores de la revisión cientÃfica, "la investigación mostrará si estas propiedades protectoras pueden ser utilizadas para atenuar el riesgo metabólico y cardiovascular".
De hecho, según algunos estudios, la administración de fármacos antidiabéticos de la familia de las glitazonas contribuye a la redistribución de la grasa corporal. Esta cambiarÃa de ubicación donde resulta más beneficiosa.