Cuando una persona tiene pérdidas involuntarias de orina, se dice que tiene incontinencia urinaria (IU). Esta disfunción es una de las más comunes en la vejez, pero en la mujer tiene una aparición bastante temprana.
Es un episodio que tiene un fuerte impacto sobre las personas, afecta a su calidad de vida, limita la autonomÃa y deteriora la vida normal.
En general, la IU es una patologÃa infradiagnosticada, infratratada, que puede ser muy incómoda para el individuo y provocar el rechazo de parientes y amigos, además de ser un factor determinante a la hora de institucionalizar a un anciano.
Las causas
La frecuencia de la incontinencia aumenta con la edad con picos de prevalencia alrededor de la menopausia y después de los 65 años. La obesidad y la multiparidad son factores de riesgo para este trastorno.
En España, más de dos millones de personas sufren pérdidas involuntarias de orina; el 70% son mujeres.
Pequeños esfuerzos, como estornudar o toser, que aumentan la presión abdominal, pueden provocar pérdidas involuntarias de orina. Esto se denomina Incontinencia Urinaria de Esfuerzo (IUE). Si la presión de la vejiga supera la presión de la uretra, se da la pérdida.